Ramón Serrano Suñer

Político español (Cartagena, 1901 - 2003). Estudió derecho en Madrid, Roma y Bolonia, ganando una plaza de abogado del Estado por oposición en 1924. Al proclamarse la Segunda República en 1931 decidió entrar en política para defender sus ideas conservadoras, pero no obtuvo el escaño en las elecciones de aquel año; sí lo consiguió en las de 1933, que dieron la victoria al bloque de derechas en el cual se integraba (como candidato de la Confederación Española de Derechas Autónomas, la CEDA); también fue reelegido en 1936, aunque la victoria correspondiera entonces a la izquierda agrupada en el Frente Popular.


Ramón Serrano Suñer

En los meses siguientes mantuvo contactos con los falangistas de José Antonio Primo de Rivera (amigo suyo) y con conspiradores militares como Francisco Franco (que era su cuñado), pues estaba convencido de la necesidad de un gobierno autoritario que restableciera el orden y salvaguardara los valores tradicionales. Al producirse el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, que dio lugar a la Guerra Civil española (1936-1939), el gobierno republicano lo detuvo en Madrid, pero consiguió evadirse y pasar al bando de los sublevados (1937).

En el sector «nacional», dominado por la militares golpistas, Franco se había erigido en jefe de Estado; Serrano Suñer se convirtió en su principal consejero político, orientando la construcción de un sistema totalitario y la fusión de las fuerzas que habían apoyado el alzamiento en un partido único al estilo fascista: Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que él mismo dirigiría como presidente de su Junta Política (desde 1939).

Ramón Serrano Suñer entró en los primeros gobiernos de Franco como ministro del Interior y secretario del Consejo (1938-1940) y, tras ganar Franco la Guerra Civil, como ministro de Asuntos Exteriores (1940-1942). Acompañó a Franco a su entrevista con Hitler en Hendaya, y él mismo mantuvo otra entrevista con Mussolini: fue Serrano quien alineó a la España franquista con las potencias del Eje, de manera que cuando el curso de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se volvió desfavorable para la Alemania nazi, Franco prefirió desprenderse de Serrano Suñer para adoptar una postura más neutral e independiente, en previsión de una invasión de los aliados o de la victoria final de éstos. El detonante del cese de Serrano fueron los conflictos entre las diferentes «familias» políticas reunidas en el partido único, que estallaron con el atentado falangista contra unos funerales tradicionalistas en Begoña (1942).