Joaquín Turina

(Sevilla, 1882 - Madrid, 1949) Compositor español. Sus primeros estudios musicales los llevó a cabo en su ciudad natal y, posteriormente, en Madrid. Desde 1905 hasta 1914 residió en París, y fue alumno de Moszkowski y de Vincent d'Indy, en la Schola Cantorum.


Joaquín Turina

Su producción, de gran dominio técnico y adscripción nacionalista, se inspira a menudo en la música popular andaluza, sin menoscabo de su valor universal. En su lenguaje musical abundan las armonías y escalas modales, propias del folclore andaluz, y se deja escuchar también cierta influencia de la música francesa.

Entre sus obras sinfónicas se cuentan La procesión del Rocío (1913), Danzas sinfónicas (1920), Sinfonía sevillana (1921), Rapsodia sinfónica (1931), Danzas fantásticas y Rincones sevillanos, entre otras. Su música de cámara es muy abundante y está representada por un Quinteto (1907) para piano y cuarteto de cuerda, y varias composiciones para diversos conjuntos, entre las que destaca La oración del torero (1925), para cuarteto de laúdes.

En su obra para piano, Joaquín Turina aúna una gran técnica y la inspiración andaluza: Tres danzas andaluzas (1912), Jardines de Andalucía (1924) o Danzas gitanas (1934), entre otras piezas características. Es también autor de una zarzuela y una ópera, y de varios volúmenes dedicados a la teoría musical (Enciclopedia abreviada de la música). Junto a Manuel de Falla y Óscar Esplá, Turina fue uno de los máximos representantes de la música sinfónica española de principios del siglo XX, siguiendo el camino que iniciara Isaac Albéniz.