Felipe de Vigarny o Bigarny

(Langres, Francia, h. 1475-Toledo, 1543) Escultor francés que trabajó en España. En 1498, a los veintitrés años de edad, se trasladó a Castilla, donde desarrolló toda su carrera artística. A su llegada a Burgos era ya un artista formado, en el que coexistían rasgos flamencos y borgoñones con influencias del Renacimiento italiano. Este eclecticismo se advierte en su estilo hasta una época relativamente avanzada, en que, al triunfar abiertamente en España las tendencias italianizantes, evolucionó hacia unas formas serenas y elegantes, plenamente renacentistas.

Realizó sus primeros trabajos en Burgos, concretamente en el trasaltar de la catedral, donde esculpió un destacable Camino del Calvario. También en la catedral burgalesa, pero bastantes años más tarde (1523-1526), colaboró con Diego de Siloé en el retablo mayor de la capilla del Condestable, renacentista ya y una de sus obras más valoradas.

La ciudad que, junto con Burgos, conserva mayor número de obras de Vigarny es Toledo, en cuya catedral trabajó en diversas ocasiones, realizando el retablo mayor, el retablo del Descendimiento y una parte de la sillería alta del coro, en colaboración con Alonso de Berruguete.

De este gran artista recibió algunas influencias, pero su estilo fue siempre más clásico y sereno, mucho menos manierista y emocional que el de Berruguete. Se le suele atribuir el retablo de la capilla Real de Granada, ciudad en la que consta que trabajó en 1521. Fue un artista extraordinariamente prolífico, debido tal vez a la fama que le reportó su exquisita técnica de ejecución. La Universidad de Salamanca, la catedral de Palencia y la iglesia de Santo Tomás en Haro (La Rioja) son otros tantos edificios que conservan obras de este gran artífice.