Alfred Werner

(Mulhouse, 1866 - Zürich, 1919) Químico suizo, premio Nobel de Química en 1913 en reconocimiento a su trabajo sobre el enlace de los átomos en las moléculas. Estudió los compuestos complejos, especialmente los complejos orgánicos del hierro, del cromo y del cobalto. En su teoría de la coordinación distinguió las valencias principales y las secundarias o coordinadas, que unen entre sí moléculas saturadas, y las representaba por fórmulas estereoquímicas. Además, descubrió actividad óptica en algunas sales inorgánicas complejas.


Alfred Werner

Su infancia transcurrió en Mulhouse, donde acudió a la escuela. Desde muy joven mostró interés por la química y su primer trabajo de investigación independiente lo realizó a la edad de 18 años. Entre 1885 y 1886 acudió a las lecciones de Engler en la Escuela Técnica de Karlsruhe, mientras realizaba su servicio militar en esa ciudad. En 1886 asistió a los cursos en la Escuela Politécnica de Zürich y en 1989 obtuvo el diploma en química técnica.

En ese mismo año comenzó a trabajar como profesor ayudante en el laboratorio de Georg Lunge e inició su colaboración investigadora con el profesor Hantzsch, quien le había influido de forma notable durante sus años de estudio. En 1890 se doctoró por la Universidad de Zürich con una tesis sobre la disposición espacial de los átomos en moléculas que contienen nitrógeno. Entre 1890 y 1891 siguió trabajando en este tema y visitó París, donde trabajó con el profesor Marcelin Berthelot en el Collège de France.

En 1892 volvió como profesor al Politécnico de Zürich y en 1893 fue nombrado profesor asociado de la Universidad de Zürich, donde sucedió a Victor Merz en la impartición de los cursos de química orgánica. Con tan solo 29 años (1885) fue nombrado catedrático de química de la universidad (a partir de 1902 impartió también las clases de química inorgánica). En 1894 se casó con Emma Giesker, con quien tuvo un hijo y una hija. En 1895 adquirió la nacionalidad suiza y decidió permanecer en Zürich, rechazando los puestos que le ofrecieron en Viena, Basilea y Würzburgo.

El nombre de Werner permanecerá siempre asociado a la teoría de la coordinación que él mismo estableció, cuyos fundamentos descansan sobre su trabajo durante la tesis doctoral (1890). En ella ya formuló la idea de que, en numerosos compuestos de nitrógeno trivalente, los enlaces del nitrógeno se dirigen hacia los vértices de un tetraedro, mientras que el nitrógeno ocupa el vértice restante. En 1891 publicó un artículo sobre la teoría de la afinidad y la valencia, donde se sustituía la concepción de la valencia fija de August Kekulé por la idea de que la afinidad es una fuerza atractiva que se ejerce desde el centro de un átomo y que actúa de manera uniforme hacia todas las partes de las superficie del átomo.

En un artículo sobre compuestos minerales publicado en 1893, Alfred Werner estableció su teoría sobre la valencia variable, según la cual los compuestos moleculares inorgánicos contienen átomos que actúan como núcleo central alrededor de los cuales se distribuyen un número definido de otros átomos, radicales o moléculas, configurando geometrías espaciales simples. Al número de grupos que rodean el átomo central lo denominó número de coordinación (índice de coordinación), siendo el número de coordinación 6 (donde los grupos se sitúan en los vértices de un octaedro) especialmente abundante.

Durante los siguientes veinte años, Werner y sus colaboradores prepararon nuevas series de compuestos moleculares y estudiaron sus configuraciones. Sus investigaciones le llevaron al descubrimiento de isómeros ópticamente activos de los complejos, cuya existencia ya había predicho Werner. Lograron más de cuarenta series de complejos ópticamente activos con simetría octaédrica que fueron separados en sus formas activas, de manera que la configuración espacial de los complejos con número de coordinación 6 fue establecida tan firmemente como la geometría tetraédrica del átomo de carbono de Jacobus Henricus Van't Hoff y Joseph Le Bel. Werner también trabajó con complejos con otros números de coordinación, sobre todo 4, que pueden tener una geometría tetraédrica o planocuadrada.

Su producción científica quedó plasmada en innumerables artículos (más de cincuenta individuales) y en los libros Neuere Anschauungen auf dem Gebiete der anorganischen Chemie (Nuevas Ideas en Química Inorgánica), Lehrbuch der Stereochemie (Tratado de Estereoquímica), ambos publicados en 1904, y Ueber die Konstitution und Konfiguration von Verbindungen höherer Ordnung (1914). Fue miembro de numerosas sociedades científicas de Alemania, Suiza, Reino Unido y Rusia. En Francia fue galardonado con la Medalla Leblanc y nombrado Oficial de la Instrucción Pública. Cuando recibió el Premio Nobel en 1913, ya sufría de arteriosclerosis. En 1915 tuvo que dejar las clases de química y en 1919, poco antes de su muerte, abandonó la cátedra.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].