Geoffrey Wilkinson

(Springside, 1921 - Londres, 1996) Químico británico. En 1973 obtuvo el Premio Nobel de Química, conjuntamente con Ernst Otto Fischer, por sus trabajos sobre la química de los organometálicos denominados compuestos sandwich (o metalocenos). Estos compuestos contienen enlaces entre un átomo metálico y cada uno de los átomos de carbono del ciclopentadienilo (o el benceno) en una distribución que no se creía posible con anterioridad. Su trabajo de investigación había abierto el camino a un nuevo tipo de compuestos metálicos que contenían grupos orgánicos. No prepararon el primer compuesto de este tipo, pero supieron apreciar su diferente naturaleza y su importancia conceptual. Algunos de estos tipos de complejos han liderado el desarrollo de nuevos catalizadores usados en la producción de combustibles con bajo contenido en plomo.


Geoffrey Wilkinson

Su padre y abuelo paterno eran pintores y decoradores y muchos de sus familiares por la rama materna se dedicaban a tejer algodón. Sus primeros contactos con la química fueron a través del hermano mayor de su madre, que tenía una pequeña compañía química que producía sal de Epson y de Glauber para la industria farmacéutica. Le gustaba jugar en el pequeño laboratorio de la empresa y acompañar a su tío en sus visitas a otras empresas químicas.

Acudió al colegio de primaria de su localidad y en 1932 obtuvo una beca para continuar su formación en la escuela secundaria de Todmorten, donde tuvo el mismo profesor de física que John Cockroft. Sin embargo, la física no fue nunca uno de sus temas favoritos. En 1939 consiguió una beca para estudiar en el Colegio Imperial de Ciencia y Tecnología, donde se licenció en 1941, en plena Segunda Guerra Mundial.

La oficina de reclutamiento decidió que permaneciera en la institución para investigar bajo la dirección del profesor H.V.A. Briscoe y a finales de 1942 se unió al proyecto de energía nuclear impulsado por el profesor F.A. Paneth. En enero de 1943 fue enviado a Canadá, primero a Montreal y luego a Chalk River, hasta 1946. Escribió al profesor Glenn T. Seaborg y, al ser aceptado, se marchó a Berkeley (Universidad de California), donde permaneció cuatro años. Allí trabajó principalmente en taxonomía nuclear y preparó nuevos isótopos deficientes en neutrones empleando los ciclotrones del Laboratorio de Radiación.

Ante las escasas perspectivas de poder conseguir un puesto académico en química nuclear en el Reino Unido, en 1950 ingresó como investigador asociado en el Instituto de Tecnológico de Massachusetts y optó por la química de los complejos de metales de transición con ligandos carbonilo u olefina. Después aceptó un puesto de profesor ayudante en la Universidad de Harvard, donde trabajó desde 1951 hasta 1955.

A principios de 1952, mientras trabajaba en la química de complejos con olefinas, se publicó en Nature el famoso artículo de Kealy y Pauson sobre el diciclopentadienilhierro, que llamó poderosamente su atención. El 30 de enero se le ocurrió cuál podría ser la estructura de ese compuesto recién publicado. El mismo interés se despertó simultáneamente en el químico orgánico Robert Burns Woodward, que también trabajaba en Harvard. Ambos trabajaron conjuntamente sobre el tema y publicaron el artículo The Structure of Iron Biscyclopentadienyl, una de las grandes aportaciones a la química. En ese mismo año (1952) se casó con Lise Solver, hija de un catedrático danés, con quien tuvo dos hijas. Posteriormente preparó nuevos compuestos organometálicos de tipo sandwich con otros metales, sandwich abiertos o con enlaces metal-hidrógeno.

En diciembre de 1955 regresó al Reino Unido por un periodo sabático de nueve meses para trabajar en el laboratorio del profesor Jannik Bjerrum. Ya en junio había sido nombrado catedrático de Química Inorgánica en el Colegio Imperial de la Universidad de Londres (la única cátedra de esa especialidad que existía en el Reino Unido), pero no tomó posesión hasta enero de 1956.

En el Colegio Imperial (1956-1988), con un relativamente reducido número de estudiantes predoctorales y doctores, trabajó casi exclusivamente en la química de la coordinación de complejos de metales de transición. Se interesó especialmente por la química del rutenio, el rodio y el renio con ligandos orgánicos insaturados y con enlaces metal-hidrógeno. Estos últimos compuestos le condujeron hacia la catálisis homogénea de reacciones de hidrogenación o de hidroformilación de olefinas. Aunque se había retirado formalmente en 1988 de la cátedra de química inorgánica, se mantuvo activo hasta su muerte, escribiendo y realizando tareas de investigación en los Laboratorios Johnson Matthey, que fueron construidos y equipados con este propósito.

El libro Advanced Inorganic Chemistry, escrito en colaboración con F. Albert Cotton, cuya primera edición se publicó en 1962, cambió la forma de enseñar química inorgánica. Una de las últimas tareas que realizó fue la revisión del libro (conocido como Cotton y Wilkinson) para su sexta edición (1999). En 1982 fue editor de la enciclopedia Comprehensive Organometallic Chemistry (en nueve volúmenes). Los catorce volúmenes adicionales de 1995 muestran el desarrollo de la química organometálica durante los últimos años del siglo XX, a la que tanto contribuyó Wilkinson.

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