Ferdinand von Zeppelin

(Constanza, Baden, 1838 - Berlín, 1917) Militar alemán que inventó el globo dirigible. Este general de Caballería sirvió sucesivamente en los ejércitos de Württenberg, Prusia y el Imperio Alemán. Ferdinand von Zeppelin entró en contacto con la navegación aerostática durante la Guerra de Secesión americana (1861-65), en la que realizó varias ascensiones en globo de observación para el ejército del Norte.


Ferdinand von Zeppelin

En 1890 abandonó el ejército para dedicarse a desarrollar un globo rígido dirigible con motor, que se conocería con el nombre de zepelín. El primero de estos dirigibles se probó en la zona del lago Constanza en 1900, aún con muchos problemas técnicos. Casi medio siglo antes, en 1852, el francés Giffard había sido el primero en volar con un dirigible de perfil fusiforme, con sistema de gobierno y hélice e impulsado por una máquina de vapor. Dicho aparato era bastante primitivo y no se perfeccionó hasta la última década del siglo XIX, cuando Gottlieb Daimler inventó el motor de gasolina, rápido y ligero. En 1884, los franceses Kreb y Renard construyeron un dirigible para el ejército y, hacia el año 1900, el brasileño Alberto Santos Dumont realizó experimentos en Francia con pequeños dirigibles accionados por motores de gasolina en miniatura.

Pero el diseño definitivo y práctico del dirigible fue obra de Ferdinand von Zeppelin y de su ingeniero jefe Hugo Eckener, que proyectaron un dirigible de estructura rígida formado por un armazón de aluminio o de una aleación ligera. El cuerpo principal del aparato estaba dividido en secciones y en cada una de ellas se instaló una cámara llena de hidrógeno que proporcionaba la sustentación necesaria durante el vuelo. Bajo la parte delantera iba suspendida una cabina para la tripulación y los pasajeros, en la cual se encontraban los motores y mandos de maniobra. En 1906 realizó un viaje de 24 horas por tierras suizas, que empezó a despertar el entusiasmo tanto del público como del gobierno alemán.

En 1909 Ferdinand von Zeppelin creó una compañía de transporte aéreo de pasajeros mediante dirigibles (DELAG). Con autorización de Zeppelin, y bajo su dirección, se construyeron más de cien de estos zepelines durante las décadas de los años veinte y treinta, que transportaron cómodamente a numerosos viajeros por todo el mundo. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-18) fueron empleados más de cien dirigibles por el ejército y la marina de Alemania, tanto en tareas de reconocimiento (con un papel importante en la batalla naval de Jutlandia) como para el bombardeo aéreo del territorio enemigo. Sin embargo, su lentitud, su tamaño y su fragilidad los hacía muy vulnerables a la artillería antiaérea, una vez que ésta hizo su aparición, por lo que dejaron de emplearse para los bombardeos después del fracaso de un ataque sobre Londres en 1917.


El desastre del Hindenburg (1937)

En 1919, un zepelín atravesó el Atlántico, y en 1926, el italiano Umberto Nobile, a bordo del dirigible Norge, sobrevoló el Polo Norte. Fallecido en 1917, Ferdinand von Zeppelin no llegó a ver cumplido su sueño de organizar vuelos trasatlánticos, que se hizo realidad entre 1928 y 1937. Los dirigibles siguieron utilizándose con fines comerciales durante todo el periodo de entreguerras (hasta 1940). No obstante, debido al riesgo de incendio por inflamación del gas que servía para la sustentación y el gran desarrollo que alcanzó el aeroplano, quedaron relegados a un puesto muy secundario y finalmente dejaron de construirse. En mayo de 1937, la famosa catástrofe del Hindenburg, enorme aparato que medía unos 248 metros de longitud y que se incendió al aterrizar cerca de Nueva York, marcó el declive de estas aeronaves.

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