Agustí Bartra

(Agustí Bartra i Lleonart; Barcelona, 1908 - Terrassa, 1982) Poeta español en lengua catalana. Hijo de una familia obrera, su formación literaria fue, en gran medida, autodidacta. Tras recibir un premio por el cuento A la ciutat de les màquines hi havia un home (1934), colaboró en las revistas Amic y Meridià. En 1937 apareció un libro de cuentos, L'oasi perdut, y en 1938 su primer poemario, Cant corporal.


Agustí Bartra

A partir de entonces Agustí Bartra se dedicó mayoritariamente a la poesía, aunque con incursiones en el terreno del ensayo y la narrativa, como es el caso de Xabola (1942), novela escrita desde el exilio mexicano que narra su experiencia en los campos de concentración franceses, por los que pasó tras la Guerra Civil Española (1939). Muchos años más tarde, la versión definitiva de esta novela adoptaría el título de Crist de 200.000 braços (1968).

Fue en México donde Bartra escribió la mayor parte de su poesía. Ésta, inspirada tanto en su trayectoria vital como en las mitologías de las tierras que conoció, incorpora una vocación profética para proclamar el nacimiento de un hombre nuevo, purgado por los avatares de una vida de sufrimientos, e identifica la personalidad con la colectividad. Su poesía recuperó las formas elegantes de los poetas catalanes de finales del siglo XIX, introduciendo estructuras innovadoras para crear un estilo muy personal.

Pero también durante su exilio en México cultivó otros géneros: escribió la novela La lluna mor amb l'aigua (1968), los relatos L'estel sobre el mur (1942) y Doso (1970), la obra de teatro Octubre (1951) y el estudio Una antologia de la lírica nord-americana (1951). Agustí Bartra regresó a Barcelona en 1970, donde prosiguió su labor literaria y ensayística y recibió, en 1973, el Premio Carles Riba por el poemario Els himnes, y el Premio Santiago Rusiñol por su pieza teatral La noia del girasol (1982).

La poesía de Agustí Bartra

La obra lírica de Agustí Bartra comprende un crecido caudal de títulos; en el volumen Obra poètica completa (1971), el autor reunió sus principales poemarios anteriores, reelaborando algunos: Cant corporal (1938), L'arbre de foc (1946), Màrsias i Adila (1948), Rèquiem (1949), Odisseu (1953), Poemes d'Anna (1955), L'evangeli del vent (1956), Quetzalcòatl (1960 en español, 1971 en catalán) y Ecce Homo (1964 en español, 1968 en catalán). Con posterioridad a dicha compilación publicó todavía un considerable número de volúmenes de versos, entre ellos Poemes del retorn (1972), Els himnes (1974), la trilogía Soleia -Rapsòdia de Garí (1972), Rapsòdia d'Arnau (1974) y Rapsòdia d'Ahab (1976)- y Haikús d'Arinsal (1982).

La poesía de Bartra se inspira, en buena medida, en la tradición épica de Walt Whitman ya desde su Cant corporal (1938), un título premeditadamente rupturista, en explícito contraste con el Cant Espiritual de Joan Maragall. Como el clásico norteamericano, Agustí Bartra entiende la poesía como estímulo liberador. La poesía debe ser una guía y un instrumento profético, portadora de un mensaje moral para sus lectores. El poeta debe cantar el destino del hombre y del pueblo en el que se inscribe, un destino de libertad, paz y justicia.

Gracias a un registro declamatorio, libre de la rigidez métrica del novecentismo catalán, Agustí Bartra convierte su poesía en un aluvión de entusiasmo o de ira, de sentimiento incontenido. Con una técnica beneficiaria a veces del simbolismo o del surrealismo, construye un panorama lírico grandilocuente donde domina lo metafórico, donde las imágenes caóticas suprimen cualquier armonía o equilibrio. Este dramatismo retórico quedó reforzado sin duda a causa de las dolorosas experiencias del poeta durante la Guerra Civil Española y el largo exilio.

Uno de sus mejores títulos, Màrsias i Adila (1948), corresponde a este delicado contexto. Es un poema de gran extensión, de factura épica, donde lo anecdótico queda devorado por el peso de lo ideológico y los personajes son auténticas ideas o símbolos, mitos colectivos. A juicio de José María Castellet y de Joaquim Molas, esta obra es "una mitificación de la patria, de sus hombres, de la lucha, ya sea velada o abierta, para construir un ideal de participación colectiva". El combate ideológico y la sólida fe en el futuro son encarnados por el héroe caído y por la fecunda esposa. El drama histórico vivido por el poeta se proyecta en el poema, en su tono elegíaco y sus vehementes alusiones al "sacrificio". Poesía combativa, funde la experiencia biográfica del poeta con la reflexión colectiva, política, que defiende. No se resigna ni a la derrota ni a su condición de vencido, dignificando la imagen del combatiente por la libertad.

Otro personaje mitológico, Ulises, sirve a Agustí Bartra de modelo para cantar la vida transcendente, mítica a su juicio, del exiliado. En Odisseu (1953), libro que combina poemas y prosas poéticas, el poeta se identifica con el célebre protagonista de la Odisea de Homero, expresando así la tortura espiritual del exilio, la angustia por volver a Cataluña, donde le esperan el hogar, el paisaje y la lengua de los suyos. Aunque sus textos están históricamente descontextualizados (sin referencias de tiempo y espacio en su mayoría) y suelen ubicarse en un ámbito abstracto de lo mítico, ésta no es una constante absoluta; pero es también el caso de Quetzalcòatl (1960), libro para el que México, el país que lo acogió durante el exilio, le proporcionó el tema de Quetzalcóatl, un mito náhuatl al que universaliza dotándolo de aspectos humanísticos con las técnicas de la poesía épica iberoamericana.

La preocupación ética es también el tema central de la trilogía Soleia. La Rapsòdia de Garí (1972), basado en una leyenda catalana, traslada al mundo contemporáneo el tema de la animalización humana y de las relaciones entre lo instintivo y lo moral. La Rapsòdia d'Arnau (1974), basada en otro importante personaje de la tradición catalana, retoma el mito del conde medieval en tanto que eco de su propia biografía, con especial atención a los elementos de pasión y aventura que le caracterizan. Por último, la Rapsòdia d'Ahab (1976) se basa en el protagonista de Moby Dick, la célebre novela de Herman Melville. La obra de Agustí Bartra constituye un generoso alegato en favor del ser humano y de su trascendencia, de su necesidad de justicia social y de libertad; un canto arrebatado contra el odio, la opresión política y la crueldad humanas.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].

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