Gregorio Ferro

(Gregorio Ferro Requeijo; Santa María de Lamas, 1744 - Madrid, 1812) Pintor español. Fue pintor de cámara y director general de la Academia de San Fernando. Su estilo acusa el influjo de Mengs (Sagrada Familia, El conde de Floridablanca).

Gregorio Ferro se inició en las técnicas pictóricas en Santiago de Compostela (La Coruña), bajo la tutela de un monje benedictino. Se trasladó luego a Madrid, donde fue discípulo de Felipe de Castro, Corrado Giaquinto y Antonio Rafael Mengs, sucesivamente. Estudió en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, y ya en el certamen de la Academia de 1760 obtuvo el tercer premio, tras Ramón Bayeu y Francisco de Goya, que consiguieron respectivamente el primero y el segundo.

En la Academia de San Fernando desempeñó los cargos de teniente director (1788), director (1797) y director general (1804), y llegó a ser nombrado pintor de cámara de Carlos IV. Poco conocida pero apreciable es su faceta como grabador e ilustrador: ilustró parte de la obra Viaje de España de Ponz y la edición de Don Quijote de la Mancha que publicó en 1780 la Real Academia Española; asimismo, grabó el retrato de Miguel de Cervantes para la colección de varones ilustres y los medallones en los que se representan escenas de la vida de San Rosendo (grabada por Moreno en 1790).


Detalle de San Sebastián (1781), de Gregorio Ferro

La inspiración de Gregorio Ferro fue principalmente religiosa, y a esa temática se ciñe el grueso de su producción. Para la iglesia madrileña de las monjas del Sacramento pintó el cuadro situado en el altar mayor que representa a San Bernardo y San Benito adorando al Santísimo. También en Madrid realizó el de la Sagrada Familia para la iglesia de San Francisco el Grande y el del misterio de la Santísima Trinidad para el convento de la Encarnación, así como un Retrato de fray Sebastián de Jesús Sillero y una copia del Cristo de Diego Velázquez, que se conservan en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Para la iglesia parroquial de Aranjuez (Madrid), Ferro pintó una Crucifixión de Jesús; para Toledo y Alcalá de Henares (Madrid), sendos cuadros con el motivo de la aparición de los cuerpos de los Santos Justo y Pastor; para el monasterio de Celanova (Orense), una serie de lienzos sobre la vida de San Rosendo; y para la catedral de Santiago de Compostela, los de Santiago y la Anunciación. Relató además la historia del hijo pródigo en un ciclo de ocho cuadros destinados a templos americanos, y diseñó el grupo y el medallón de la fachada del palacio municipal de Santiago de Compostela que esculpieron José Gambino y José Ferreiro.

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