Marcel L'Herbier

(París, 1888-1979) Director de cine francés. Durante la Primera Guerra Mundial fue asignado al servicio cinematográfico del ejército francés. En los años veinte se introdujo en el mundo del cine y llegó ya a convertirse en una figura importante dentro de la vanguardia francesa. Algunos títulos contaron con un guión del mismo cineasta, como L'homme du large (1920), Eldorado (1921) o L'inhumaine (1924); ésta última fue una mera excusa para mostrar y defender las artes decorativas modernas, y no sería la única vez en que L'Herbier hizo de una película un manifiesto.


Marcel L'Herbier

Sin embardo, sólo de modo ocasional fue el guionista de sus películas; su mayor fuente temática serían las obras literarias. El difunto Matías Pascal (1925), basada en la novela de Luigi Pirandello, estuvo durante años incompleta hasta que la Cinemateca Francesa la restauró en 1990. La historia de Matías Pascal, un hombre apocado y reprimido por su familia que es dado por muerto y decide aprovechar esa circunstancia para empezar una nueva vida, tuvo como protagonista al legendario Ivan Mosjukine, uno de los primeros actores en labrarse una reputación difícil.

También acudió a la literatura para configurar su siguiente trabajo: Le vertige (1926), centrado en la Revolución Rusa de 1917, pero desde el punto de vista de la nobleza; la obra de Charles Mate planteaba una intriga con un marco político e histórico de fondo, pero no profundizaba en los acontecimientos. Otra de sus adaptaciones más interesantes es El perfume de la dama enlutada (1931). La novela de Gaston Leroux proporcionaba un marco de misterio y algunos rasgos de terror; la mayor curiosidad cinematográfica de esta obra residía en el tratamiento de los títulos de crédito, que eran narrados por una voz misteriosa; un precedente similar se halla en una película estadounidense titulada El terror (1928).

Un poco antes de El perfume de la dama enlutada, Marcel L'Herbier había dirigido El hijo del amor (1930), sobre un tema que cobraría una gran presencia en la historia del cine a través de películas posteriores: el hijo ilegítimo que después se vuelve contra su padre, sin saber la relación que les une. Este melodrama romántico preparó el terreno para la adaptación de otras obras de Gaston Leroux, entre ellas El misterio del cuarto amarillo (1931), criticada por ser demasiado fiel al texto literario.


Fotograma de L'inhumaine (1924), de Marcel L'Herbier

De nuevo una obra de teatro, esta vez de Henry Bernstein, sirvió de base para una película de L'Herbier. Le bonheur mezclaba los peligros ideológicos con el thriller y el romance, y supuso uno de los primeros reconocimientos públicos para el director, que presentó la película en el Festival de Venecia de 1935, apoyada por la presencia en pantalla de Charles Boyer. Este reconocimiento se vería reforzado un año después, cuando la actriz Anabella ganó la Copa Volpi por Víspera de combate (1935).

La novela de Charles Spaak dio lugar a La porte du large (1936), rodada en la Escuela Naval de Brest; al abrigo de la claustrofobia de las historias que transcurren en barcos, la película jugaría de nuevo con la intriga y el romance. Al igual que había ocurrido con Le vertige, los acontecimientos históricos se convirtieron en un marco ornamental para La ciudad del silencio (1937), una película que en Estados Unidos habría pasado completamente desapercibida de no ser por el matrimonio entre la actriz Anabella y Tyrone Power. Ella protagonizaría de nuevo para L'Herbier Sacrifice d'honneur (1938), un drama con telón bélico contado en su mayoría con flashbacks.

Una de sus películas más cuidadas estéticamente fue Adrienne Lecouvreur (1938), ambientada en la Francia del siglo XVIII y protagonizada por el matrimonio Pierre Fresnay-Yvonne Printemps. La diplomacia como arte era el tema central de Entente cordiale (1939), adaptación de la novela de André Maurois Edward VII and his Times. La intención diplomática no residía solamente en el tema de la película; fue estrenada en un momento en que Inglaterra y Francia mantenían conversaciones para formar un frente común contra el nazismo alemán. El tema, aunque no el entorno, fue tratado ese mismo año en Juarez, de William Dieterle.

1939 fue un año prolífico para Marcel L'Herbier. En Rasputin, basada en la novela de Alfred Neumann, se esforzaba por retratar lo más objetivamente posible la excepcional figura del monje y cortesano ruso Grigori Rasputín; Harry Baur daba vida al personaje el mismo año que interpretó también al zar Pablo I en El Patriota. De nuevo acudía el director a los clásicos para dirigir The Living Corpse (1940), basada en una novela de Tolstoi que narraba el sacrificio de un hombre dispuesto a morir por dejar a su mujer libre para quedarse con el hombre al que realmente ama. La experiencia con este título le llevó a retomar el tema en Histoire de Rire (1941), que narraba un experimento matrimonial que implicaba cruce de parejas y que ya se había estrenado en los escenarios con el título Foolish Husbands, de Armand Salacion, con mejores resultados que la película (aunque fuera el mismo autor quien adaptara el texto para la pantalla).

En 1942 L'Herbier dirigió dos títulos: L'honorable Catherine y La vie de Bohème. La primera, que tardó cinco años en estrenarse en Norteamérica, no supo sacar el enredo de alcoba fuera de las fronteras francesas. La segunda, un romance más dramático, estaba basada en el libreto que Henri Murger había escrito para la ópera de Giacomo Puccini La Bohème, y se ciñó más al texto que a la música, que quedó en la película como un ornamento de fondo. El título no alcanzó la calidad que había hecho famosa la versión protagonizada en1926 por Lillian Gish y John Gilbert.

En 1945 le correspondió rodar una de las películas francesas más caras de los años de postguerra: L'Affaire du collierde la Reine, centrada en la corte de Luis XVI de Francia y que ya había conocido otra versión antes de la guerra. La película estaba hecha para el lucimiento de la actriz Vivian Romance, y aunque oficialmente se incluye dentro de la filmografía del director, lo cierto es que L'Herbier tuvo que dejar el rodaje por enfermedad.


La nuit fantastique (1942)

L'Herbier no abandonó el tema de los triángulos amorosos hasta casi el final de su carrera. Rabiosilla (1945) lanzó a Danielle Darrieux en una adaptación de la obra teatral de Marc Gilbert Sauvajon. Savage brigade (1948), ambientada en Rusia durante la Primera Guerra Mundial, era también un fresco sobre la fortaleza del honor que se antepone a la amistad y a las circunstancias, a la guerra dentro de la paz.

Como ejemplo de realidad que supera a la ficción puede citarse La nuit fantastique (1942), que escondía sorpresas bajo la apariencia de un inocente romance. Rodada durante la ocupación nazi, los invasores nunca se enteraron del papel que el actor principal, Fernand Gravet, desempeñaba cuando no estaba rodando. Tiempo después saldrían a la luz sus actividades de apoyo a la Resistencia, lo que daría un halo de especial interés a la película.

Marcel L'Herbier, que se había sumado al cine bajo los auspicios del impresionismo francés, invirtió todo su esfuerzo en que la cinematografía adquiriera al prestigio cultural que merecía. De los vanguardistas europeos (Man Ray, René Claire o Robert Wiene), L'Herbier heredaría no sólo el gusto por la experimentación, sino también por los temas fantásticos.

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