Eloy de la Iglesia

(Eloy Germán de la Iglesia Diéguez; Zaráuz, 1944 - Madrid, 2006) Director de cine español. Muy joven, se trasladó a Madrid con el propósito de estudiar Filosofía. Tratando de concretar su cinefilia, y un tiempo antes de asistir a los cursos del prestigioso IDHEC parisino, quiso ingresar en la Escuela Oficial de Cinematografía, pero no le fue posible por no haber cumplido la edad necesaria para cumplimentar la matriculación.


Eloy de la Iglesia

No obstante, esto no frenó su actividad en el campo de la cultura. Su gusto por el folklore y por la literatura infantiles quedó plasmado en su labor al frente del Teatro Popular Infantil. Por la misma época se dedicó a la elaboración de relatos destinados a los niños, tarea que le sirvió para afinar sus cualidades narrativas. De hecho, su primer filme como director, Fantasía 3 (1966), es una película dedicada a ese mismo público. Protagonizado por Dianik Zurakowska, José Palacio, Juan Diego y Tomás Blanco, el citado largometraje está compuesto por tres episodios: "La doncella del mar" "Los tres pelos del diablo" y "El mago de Oz", libremente inspirados en las tres narraciones homónimas.

Pese a la aparente ingenuidad del tema abordado en su debut, lo cierto es que Eloy de la Iglesia muy pronto demostró un afán polémico que le ocasionó diversas dificultades con la censura. Títulos como La semana del asesino (1971), Nadie oyó gritar (1972) y Juego de amor prohibido (1975) definen un estilo punzante, desgarrado e impresionista. Durante el período de la transición democrática, esas cualidades fueron intensificándose hasta alcanzar un cierto sensacionalismo, muy propio de aquel período. Así se advierte en producciones como La otra alcoba (1976), La criatura (1977), Los placeres ocultos (1977) y El sacerdote (1978). En buena medida, se trata de obras coyunturales, cuya posible dosis de denuncia social ha ido difuminándose con el transcurso del tiempo.

Tal es el caso también de El diputado (1979), película interpretada por José Sacristán y María Luisa San José, donde De la Iglesia, inspirándose en Tempestad sobre Washington (1962), de Otto Preminger, relataba una historia en la cual se alternaban la polémica ideológica y una reflexión muy ácida en torno a la aceptación social de la homosexualidad en el mundo político.


Fotograma de El pico (1983)

Atendiendo al polémico asunto de la inseguridad ciudadana, el director realizó ese mismo año Miedo a salir de noche (1979). La estrecha relación del cineasta con el joven José Luis Manzano le llevó a situarlo como protagonista de Navajeros (1980), Colegas (1982), El pico (1983) y El pico 2 (1984). En todas ellas venía a mitificarse el entorno marginal, situando a los delincuentes como víctimas de la presión social, y al cabo empujados a una épica fatal en la cual se imponía el trágico signo de drogas como la heroína.

En contraste con la artificiosidad feísta de títulos como los citados, el director quiso aproximarse a uno de los literatos más importantes y refinados de la lengua inglesa, Henry James. Con ese propósito, dirigió Otra vuelta de tuerca (1985), versión del texto homónimo interpretada por Pedro María Sánchez y Queta Claver en sus principales papeles. Lamentablemente, el cineasta distorsionó el argumento original, sustituyendo la sutileza fantasmagórica de James por el efectismo propio de su estilo. Mucho más próxima a su universo era la pieza teatral de José Luis Alonso de Santos que dio origen a La estanquera de Vallecas (1987), última película del director antes de pasar un largo período de inactividad causado por diversos excesos personales.

Con el ánimo y la salud ya restablecidos, y espoleado por el homenaje que le tributó el Festival Internacional de Cine de San Sebastián en 1996, Eloy de la Iglesia retornó a su oficio con una adaptación televisiva de Calígula (2001). Dos años después firmó la dirección de Los novios búlgaros, que sería su testamento fílmico, a pesar de los muchos proyectos que bullían en su cabeza hasta poco antes de su muerte.