Fritz Albert Lipmann

(Königsberg, 1899 - Poughkeepsie, 1986) Bioquímico estadounidense de origen alemán. Se trasladó a Estados Unidos, donde fue director del Departamento de Investigación Bioquímica del Hospital General de Massachusetts en Boston. Determinó y aisló la estructura molecular de un factor catalíticamente activo y estable al calor, la coenzima A, lo que permitió comprender muchos procesos metabólicos. En ausencia del oxígeno, este factor se une al ácido acético en la desintegración de grasas y azúcares. Por sus descubrimientos en este campo compartió en 1953 el premio Nobel de Fisiología y Medicina con Hans A. Krebs. Realizó además importantes estudios sobre el complejo vitamínico B y determinó la naturaleza energética del ATP en el metabolismo.


Fritz Lipmann

Fritz Lipmann estudió medicina en la Universidad de Königsberg en 1917 y posteriormente en la de Berlín, por la que se licenció en 1922. Interesado por la investigación bioquímica, cursó luego estudios de química en Ámsterdam y Berlín, en cuya universidad se doctoró en 1927. Viajó a Estados Unidos (país del que obtendría la nacionalidad en 1944) poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, y se incorporó al Colegio Médico de la Universidad de Cornell de Nueva York (1939-1941) y después al de Harvard (1941-1957). Fue profesor de química biológica en Harvard desde 1949 a 1957, y en el Instituto Rockefeller en 1957.

Los estudios de Fritz Lipmann contribuyeron grandemente a comprender los procesos bioquímicos que permiten a los organismos vivos producir y utilizar energía. Lipmann investigó el metabolismo celular, analizando detalladamente los procesos mediante los cuales las células convierten la glucosa y otras sustancias en la energía necesaria para realizar sus funciones vitales. Anteriormente se había identificado un componente celular conocido como trifosfato de adenosina (ATP), pero las funciones de este compuesto no estaban totalmente definidas. En 1941 Lipmann propuso que el ATP era la principal fuente de energía en la síntesis de proteínas y en otras reacciones metabólicas clave que se producen en la célula. Las investigaciones posteriores demostraron que su teoría era cierta.

En 1945 descubrió una sustancia esencial (una de las llamadas coenzimas) que facilita a las células vivas la obtención de energía a partir de los carbohidratos, las grasas y los aminoácidos. Cuando una conezima se une a su parte proteica o enzima puede unirse al ácido acético y generar energía celular. Fue bautizada como coenzima A, y posteriormente se comprobó que tenía un papel esencial en la producción y uso de energía de todas las células vivas. Lipmann estudió también la función de las hormonas tiroideas y las células cancerosas.

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