Béla Lugosi

(Béla Ferenc Dezsö Blasko; Lugos, 1882 - Hollywood, 1956) Actor de cine estadounidense de origen húngaro. Tras trabajar en el teatro, emigró en 1921 a Estados Unidos. Su célebre interpretación de Drácula en la película homónima de Tod Browning lo encasilló en el cine de terror, género del que fue el más cotizado actor en los años 30, junto con Boris Karloff.


Béla Lugosi

En 1918, durante la caída de la monarquía húngara, Béla Lugosi organizó un sindicato de actores, pero en 1919 se vio obligado a huir a Alemania. En 1921 emigró a Estados Unidos y empezó a interpretar pequeños papeles en el cine y el teatro; en la escena alcanzó su más resonante éxito como protagonista de una adaptación teatral de Drácula (1927). Cuando en 1931 repitió el papel para el celuloide en un filme en el que se presentó a sí mismo ante el público con un inimitable acento, quedó claro que el cine había encontrado un valioso aristócrata de la maldad.

De las sucesivas adaptaciones fílmicas de la novela Drácula, de Bram Stoker, la protagonizada por Béla Lugosi fue la primera versión sonora. Drácula (1931) fue dirigida por Tod Browning, un reputado director de cine de terror, famoso especialmente por sus colaboraciones con el actor Lon Chaney. En un principio se había pensado precisamente en Chaney para ese papel, pero "el hombre de las mil caras" había fallecido el año anterior. Por ese motivo se buscó otro protagonista y, tras descartar varios nombres, se eligió al actor que había interpretado con éxito la versión teatral de la obra de Stoker: el húngaro Béla Dezsö Blasko, es decir, Béla Lugosi.


Béla Lugosi en Drácula (1931)

Lo más destacado de la película es su primera parte, en la que los decorados de Charles H. Hall y la excelente fotografía de Karl Freund logran un ambiente misterioso y poético. El gran éxito del filme salvó de la ruina a los estudios Universal y los convirtió en los primeros productores de cine fantástico. También supuso una revalorización de Browning, que gracias a Drácula consiguió un ventajoso contrato en la Metro. Pero, sobre todo, significó el lanzamiento al estrellato de Béla Lugosi. Su interpretación exageradamente afectada y dramática no le perjudicó en este caso, sino todo lo contrario. Creó un Drácula elegante, distinguido, hierático y solemne; un modelo que sería imitado después en algunas de las muchas versiones posteriores. Lugosi nunca pudo sustraerse a su personaje, y al final murió loco creyéndose un vampiro.

Béla Lugosi hubiera casi monopolizado el cine de terror de la época de haber aceptado protagonizar otro gran clásico destinado al éxito, Frankenstein (1931). Pero, aunque le fue ofrecido el papel del monstruo en primera instancia, Lugosi lo rechazó porque no estaba dispuesto a aparecer en pantalla con un maquillaje que lo haría irreconocible para sus incontables admiradores. El personaje fue para un secundario de películas de gángsters: Boris Karloff. Durante los años 30 e inicios de los 40, Lugosi compartió con Karloff el legado de Lon Chaney, actor del cine mudo, y protagonizó títulos memorables como El doble asesinato en la calle Morgue (1932), La isla de las almas perdidas (1932), El beso de la muerte (1932), Casa internacional (1933), Satanás (1934), La marca del vampiro (1935) y El cuervo (1935). Murió en agosto de 1956, y quiso ser enterrado vestido con su capa de Drácula.