Concha Piquer

(Concha o Conchita Piquer; Valencia, 1908 - Madrid, 1990) Cantante y actriz española. Considerada la máxima expresión de la canción española, destacó como tonadillera por su gran emotividad y expresividad interpretativa. Lo mejor de su repertorio vino de manos de un mítico trío de compositores (Quintero, León y Quiroga). Aunque fuera una diva mimada por el régimen gobernante en España, los roles de mujer fatal, pícara o liberada que aparecían en sus canciones no estaban muy de acuerdo con el orden moral que preconizaba el gobierno, que, sin embargo, no dudó en apropiarse de su obra e imagen con el objetivo de promocionarse en el exterior.


Concha Piquer

Concha Piquer siguió estudios de canto con el maestro Laguna; siendo aún una niña, con sólo once años, debutó en el Teatro Segueros de Valencia. Tras diversas actuaciones en otros teatros de la provincia, sus dotes llamaron la atención del compositor Manuel Penella, que la contrató para la representación en Nueva York de su ópera El gato montés, que había estrenado con éxito en 1916 en Valencia. En el estreno neoyorquino (13 de septiembre de 1922), Concha Piquer cantó en el entreacto el tema de Penella El florero y se llevó una gran salva de aplausos.

Fue el inicio de una estancia de cinco años en tierras americanas, durante los cuales cantó en Broadway y en otros escenarios musicales e hizo su primera incursión en el cine: tuvo un papel junto a Al Jonson y Eddie Cantor en el primer filme sonoro de la historia, El cantor de jazz (1927). De regreso a España en 1927, cantó en el Teatro Romea de Madrid y continuó su carrera cinematográfica con El negro que tenía el alma blanca (rodada en París a las órdenes de Benito Perojo), a la que seguirían multitud de títulos hasta su retirada en 1957: La bodega (1930), Yo canto para ti (1935), La Dolores (1940), Filigrana (1949) o Me casé con una estrella (1955).

Contrajo matrimonio en 1933 con el diestro Antonio Márquez, con quien tendría una hija que andado el tiempo sería también cantante: Conchita Márquez Piquer. Conoció luego, durante la Guerra Civil, a Rafael de León, poeta y letrista a cuya decisiva influencia se debe su orientación definitiva hacia la canción española. Rafael de León, el dramaturgo Antonio Quintero y el pianista y compositor Manuel Quiroga fueron los miembros del trío Quintero, León y Quiroga, que produjo una larga serie de espectáculos y canciones de gran éxito, popularizadas por Concha Piquer y otros intérpretes de la época.

Algunos de los temas más recordados de su repertorio son Ojos verdes (considerada entre las más representativas del género de la copla y divulgada también por Miguel de Molina), Tatuaje, Antonio Vargas Heredia, Y sin embargo te quiero y Yo soy ésa. El singular estilo de Concha Piquer influiría en las posteriores generaciones de intérpretes.