Henry Lewis Stimson

(Nueva York, 1867 - Huntington, 1950) Político norteamericano que fue una de las figuras más influyentes en la política exterior norteamericana en las décadas de 1930 y 1940 y uno de los defensores del lanzamiento de las bombas atómicas contra Japón (1945).


Henry L. Stimson

Estudió derecho en las universidades de Yale y Harvard, y a los veintitrés años fue admitido en el Colegio de Abogados. Entre 1906 y 1909 fue fiscal del Distrito Sur del Estado de Nueva York y en 1910 se presentó a las elecciones para gobernador por las filas del partido republicano; aunque perdió, sus cualidades llamaron la atención del presidente William Taft, que lo nombró Secretario de Guerra para la segunda parte de su mandato (1911-1913).

En 1918 viajó a Francia, donde intervino en la guerra como coronel de artillería de campaña; a su regreso reanudó su profesión de abogado, hasta que en 1927 el presidente Calvin Coolidge le devolvió a la actividad pública al nombrarlo Comisionado Especial para el conflicto de Nicaragua, y después gobernador de las Islas Filipinas.

Entre 1929 y 1933 ejerció el cargo de Secretario de Estado bajo la presidencia de Herbert C. Hoover, período durante el que inspiró una política exterior de línea dura que no reconoció la anexión de Manchuria por parte de Japón (1931) ni cualquier otro hecho tendente a modificar el status quo establecido tras el final de la I Guerra Mundial; fue lo que después se conoció como Doctrina Stimson y que venía a definir su postura de firmeza ante el expansionismo de las potencias del Eje durante los años 30.

En calidad de Secretario de Guerra (nombrado por Franklin D. Roosevelt en 1940), Stimson apoyó la Ley de Préstamos y Arriendo (marzo de 1941) para suministrar material a los países aliados, fue uno de los impulsores del rearme del ejército al entrar Estados Unidos en la II Guerra Mundial (diciembre de 1941) y asistió a las diversas conferencias celebradas por las potencias aliadas.

Stimson desempeñó un importante papel en el desarrollo del programa atómico -el Proyecto Manhattan- y en la decisión de emplear dicho poder contra el territorio japonés, al formar parte del Comité Interino nombrado por Roosevelt a tal efecto. El 31 de mayo de 1945 realizó ante dicha comisión una declaración en la que advertía de "la fuerza destructiva sin parangón en el presente" de la bomba atómica y de la necesidad de "utilizarla con la máxima prudencia", pero al mismo tiempo se decantaba por su empleo porque había una necesidad aún más apremiante: ganar la guerra.

Este argumento acabó por ser decisivo a pesar de la oposición de algunos científicos (Enrico Fermi y Robert Oppenheimer, entre otros) y algunos altos cargos militares, por lo que el presidente Harry S. Truman ordenó el lanzamiento después de ser rechazado un ultimátum a Japón a finales del mes de julio de 1945.

Tras el final de la guerra, Stimson preconizó una estrategia política sostenida en el poder nuclear del binomio Estados Unidos-Gran Bretaña frente al avance soviético en Europa y Asia, y se opuso a la idea de comunidad de naciones que representaba la ONU y a la rápida descolonización del Sureste asiático. En septiembre de 1945 abandonó el cargo y se retiró de la vida pública. Fue autor de varias obras, entre ellas Democracy and nationalism in Europe (1934), The Far East Crisis (1936) y su autobiografía On active service in Peace and War (1948).