Charles Darwin

 
El joven Darwin. Durante su formación, Darwin recibió la influencia del geólogo Adam Sedgwick y del naturalista John Henslow, que lo orientaron hacia el estudio de las ciencias de la naturaleza. En 1831, poco después de graduarse, Henslow le indujo a optar al puesto de naturalista de la expedición científica que la nave Beagle iba a llevar a cabo alrededor del mundo. Cabe citar aquí una curiosa circunstancia que llevó a Darwin casi a fracasar en este momento decisivo de su carrera. Vencida ya la tenaz oposición paterna al viaje por los ruegos del tío Josiah Wedgwood, Darwin estuvo a punto de quedarse en tierra por la irrazonable antipatía que el comandante de la nave, Robert Fitzroy, sentía por el aspecto físico del joven y, en particular, por su nariz; más tarde, no obstante, llegarían a ser buenos amigos. En la imagen, el joven Darwin según un retrato del artista británico George Richmond (1840).

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