Gabriel García Márquez

La obra novelística de Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura en 1982, sobresale por su carácter renovador y su especial fantasía imaginativa. Considerado como el máximo exponente del llamado «realismo mágico», que tendría en Cien años de soledad (1967) su obra maestra, el escritor colombiano es autor de una extensa producción de excelente calidad que lo convertiría en una de las figuras más destacadas de la narrativa mundial. García Márquez fue también una figura paradigmática del Boom de la literatura hispanomericana de los años 60, fenómeno en algunos aspectos más editorial que literario que catapultó merecidamente a la fama a un nutrido grupo de brillantes narradores, apenas conocidos hasta entonces más allá de su ámbito nacional.


Gabriel García Márquez

Su primeras obras, a pesar de su calidad intrínseca, se han visto a menudo como una preparación a Cien años de soledad: aparece ya en ellas el mundo mítico y algunos de los personajes de Macondo y, en algunos casos, el elemento mágico y sobrenatural. En La hojarasca (1955) encontramos el relato de tres testigos ante el cadáver de un suicida, a través de cuyos monólogos se reconstruye fragmentariamente la historia de un hombre solitario enfrentado a la sociedad.

El coronel no tiene quien le escriba, de 1961, es un vigoroso relato de la soledad y miseria de un coronel y su mujer, cuyo hijo ha sido fusilado, en un pueblucho colombiano. Completan esta etapa los cuentos de Los funerales de Mamá Grande, de 1962, y La mala hora (1962), obra que envuelve un símbolo político, el miedo colectivo como origen de la violencia.

Cien años de soledad

En 1967 apareció Cien años de soledad, la novela más leída y admirada de García Márquez, que fue definida por Mario Vargas Llosa como "el Amadís de América". La obra desarrolla la saga de una familia, los Buendía, que funda una aldea llamada Macondo en una región que los pantanos y la selva hacen inaccesible para el resto del mundo. José Arcadio Buendía y su prima hermana Úrsula Iguarán, casados a pesar de su parentesco, son los iniciadores de una estirpe condenada a cien años de pasiones, revoluciones y soledades, estirpe que finalmente reincide en el incesto y se extingue en un vástago con cola de cerdo.


Gabriel García Márquez

En el Macondo edénico de los tiempos de la fundación, las relaciones con el mundo exterior son escasas y anacrónicas (ciertas "innovaciones" europeas son introducidas por unos gitanos errabundos). Tras un periodo marcado por interminables guerras civiles, se instala en la población una compañía bananera que añade, a las calamidades naturales, la explotación y la opresión. Cabe leer sin duda la novela y su mítico Macondo como una alegoría del subdesarrollo y aislamiento de Hispanoamérica; pero es sobre todo una obra de prodigiosa imaginación y humor, que rompe con un concepto limitado de realismo para recuperar en las fuentes orales del mito y la leyenda sus motivos de inspiración. La novela rebosa de elementos mágicos y sorprendentes como la peste del insomnio, la subida al cielo de Remedios la Bella o la lluvia de flores amarillas que cae sobre el pueblo tras la muerte del fundador, José Arcadio Buendía.

Todos los hombres de la familia Buendía están resueltamente solos, rodeados por otros hombres de guerra o por mujeres que equilibran con sus corduras (o sus locuras) los excesos del mundo cotidiano. El destino de todos los habitantes de Macondo es el aislamiento. Sirve de emblema el coronel Aureliano Buendía, el primero de los Aurelianos (hay un Aureliano por generación: la repetición de los nombres, como la de los sucesos a lo largo de sus veinte capítulos no numerados, contribuyen a la sensación de que la vida es un fenómeno circular); el temido y temeroso héroe de las guerras civiles da instrucciones estrictas para que nadie, incluyendo su madre, pueda acercarse a él más de diez pies. "De Cien años de soledad se han escrito toneladas de papeles -dijo García Márquez-, pero nadie ha tocado el punto que a mí más me interesaba al escribir el libro, que es la idea de que la soledad es lo contrario de la solidaridad y que yo creo que es la esencia del libro."

Nuevas obras maestras

En 1970 se editó en libro el Relato de un náufrago, una crónica periodística que ya había sido publicada por entregas en El Espectador (1955). La veta fantástica reaparece en los siete cuentos (todos ellos brillantes) recogidos en el volumen La increíble y triste historia de la cándida Erendira y de su abuela desalmada (1972). El otoño del patriarca, de 1975, otra de sus novelas más celebradas, aborda el tema de la dictadura y trata sobre las calamidades y la irremediable soledad del poder encarnado en una figura anónima y mítica.

Posteriormente publicó Crónica de una muerte anunciada (1981), basada en un suceso ocurrido durante la niñez del escritor (una muerte, ya conocida al comienzo de la novela, para vengar una deshonra), y El amor en los tiempos del cólera, de 1986, historia de amor que transcurre en un pueblecito portuario del Caribe. Cabe mencionar además la recopilación en cuatro tomos de su Obra periodística (1982) y la crónica política La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile (1986).

Tras estrenar el año 1988 en Buenos Aires el monólogo teatral Diatriba de amor contra un hombre sentado, publicó El general en su laberinto (1989), novela acerca del último viaje de Simón Bolívar desde Bogotá hasta Santa Marta que suscitó un animado debate entre estudiosos colombianos y venezolanos sobre la fidelidad histórica de su contenido. En 1992 apareció la colección de relatos Doce cuentos peregrinos.

Dos años más tarde veía la luz la novela Del amor y otros demonios, y ya en 1996 publicó Noticia de un secuestro, una novela-reportaje sobre una serie de secuestros ordenados por el narcotraficante Pablo Escobar, jefe del Cártel de Medellín. En la primera parte de sus memorias, tituladas Vivir para contarla (2002), rememoró en forma novelada sus primeros treinta años de vida. En el año 2004 se publicó la que sería su última novela, Memorias de mis putas tristes, historia de amor entre un anciano periodista y una jovencísima prostituta.