Vittorio De Sica

(Sora, 1901 - París, 1974) Actor y director de cine italiano. De niño se trasladó a Roma, donde en la década de 1930 consiguió tener su propia compañía teatral e iniciar una fecunda carrera cinematográfica como actor y director. Sus primeros trabajos como director se encuadran dentro del llamado neorrealismo italiano de posguerra, género al que aportaría alguna de sus piezas maestras, como Ladrón de bicicletas (1948), Milagro en Milán (1950) y Umberto D. (1952). A partir de esta época, De Sica se fue alejando del cine «de autor» para participar en proyectos menos ambiciosos y con una mayor carga comercial. En la década de 1970, volvió el De Sica más personal, con películas como El jardín de los Finzi Contini y el que sería su último filme, El viaje (1974).


Vittorio De Sica

Hijo de un magistrado, pasó su infancia y adolescencia en Nápoles, donde cursó los estudios primarios y secundarios. Posteriormente se trasladó con su familia a Florencia y más tarde a Roma, donde se graduó en contabilidad. Durante varios años formó parte de grupos teatrales universitarios y de aficionados, y ya en 1922 ingresó en la compañía teatral de Tatiana Paulova. Dos años más tarde encarnó el papel de galán en The Play's the thing en substitución del primer actor, que había caído enfermo.

A partir de entonces construyó personajes destacados, y en la temporada 1927-1928 logró un gran éxito en la compañía de Sergio Tofano recitando textos de Luigi Pirandello, Achard y otros. En 1933 organizó una compañía con Tofano y Rissone; dos años después dirigió un nuevo grupo teatral, que formó con Rissone y Melnati. De forma paralela debutó en el cine como galán protagonista de diversas comedias ligeras: en 1931 participó en La vecchia signora, de Amleto Palermi. Se inició en la dirección en 1940, con la película Rose Scarlatte.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Vittorio De Sica emprendió su producción más característica, encuadrada en el neorrealismo italiano, corriente cinematográfica que reflejó la dura situación social y económica de la sociedad italiana en aquellos años. En varias ocasiones se ha dicho de él que pasó de ser un intérprete brillante de comedias vodevil a director, poeta y portavoz de los pobres y humildes. En este sentido, resultó vital la colaboración con su guionista habitual de la época, Cesare Zavattini. En 1946 dirigió El limpiabotas, con la que obtuvo su primer Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Repitió el galardón con la más aplaudida y recordada de sus cintas, Ladrón de bicicletas (1948): las melodramáticas desventuras de un padre y un hijo por subsistir en la miseria se convierten en la imagen misma de un país abatido y deshecho.


Ladrón de bicicletas (1948)

Convertido ya en gran figura del panorama cinematográfico internacional, Vittorio De Sica fue galardonado con la Palma de Oro del Festival de Cannes por Milagro en Milán (1951). Umberto D. (1952) y Estación Termini (1953) completan la lista de filmes de su etapa neorrealista. En 1955 se le concedió el Trofeo de Oro de Selznick por "los valores humanos expresados en sus filmes". En 1953 interpretó Pan, amor y fantasía, de Luigi Comencini, junto a Gina Lollobrigida, con tal éxito que un año más tarde repetiría en Pan, amor y celos (esta vez bajo la dirección de Dino Risi).

Pese a que a partir de entonces de decantó por proyectos más comerciales, para los que contó con figuras de la talla de Sofía Loren y Marcello Mastroianni, De Sica mereció todavía un tercer y un cuarto Oscar a la mejor película de habla no inglesa por Ayer, hoy y mañana (1963) y El jardín de los Finzi-Contini (1970), siendo ésta última el inicio de un giro hacia un cine más personal. Durante el rodaje de El viaje (1973), su último filme, cayó enfermo de una afección bronquial; un año después falleció en una clínica de París, adonde había acudido para asistir al estreno de dicha película.