Fernando de Austria

(Llamado el cardenal-infante; El Escorial, España, 1609 - Bruselas, Países Bajos, 1641) Príncipe y eclesiástico español, tercer hijo varón de Felipe III. Virrey de Cataluña (1632) y enemigo personal de Olivares, en 1633 marchó a Flandes con el cargo de gobernador. Consiguió la victoria de Nördlingen (1634).


El cardenal-infante Fernando de Austria en la Batalla
de Nördlingen (detalle de un retrato de Rubens)

Hijo de Felipe III y de Margarita de Austria y hermano de Felipe IV, Fernando de Austria fue elevado a cardenal en 1619 por el papa Pablo V, quien posteriormente le encomendaría la administración perpetua del arzobispado de Toledo, función que nunca llegó a desempeñar, y le nombró prior de Crato y abad comendatario de Alcobaça (Portugal).

En 1632, con ocasión de un viaje a Barcelona, Felipe IV le designó lugarteniente en Cataluña, para de este modo conseguir que un miembro de la familia real presidiese las Cortes de Barcelona. Fernando de Austria se mantuvo en este cargo hasta el mes de mayo del año siguiente, en que pasó a detentar el gobierno de Milán. Tras la muerte en 1633 de la gobernadora de los Países Bajos, Isabel Clara Eugenia, Fernando de Austria pasó a ocupar el puesto de gobernador de Flandes (para el que había sido designado con antelación), que desempeñaría desde 1633 hasta su fallecimiento.

Antes de tomar posesión del cargo obtuvo el mando, tras el asesinato del general Wallenstein, del ejército imperial de Fernando II de Habsburgo, integrado por quince mil hombres. En el marco de la Guerra de los Treinta Años, el infante y cardenal Fernando de Austria supo aprovechar la defensa del duque de Feria de la Valtelina (Italia); se reunió en septiembre de 1634 con la tropas imperiales comandadas por Fernando de Hungría y Matthias Gallas junto a la ciudad de Nördlingen (Alemania), y venció a las tropas suecas y a los príncipes protestantes (coligados en la Liga de Heilbronn) en la Batalla de Nördlingen.

Como resultado del enfrentamiento murieron doce mil hombres y se hicieron cuatro mil prisioneros, entre los que se encontraba el comandante Gustav Horn. La firma de la Paz de Praga (1635), el freno de los contingentes holandeses en el norte de Flandes y la entrada de Francia en la contienda brindó a Fernando de Austria la oportunidad para invadir Picardía y ocupar Corbie (1636) y La Chapelle, lo que supuso una seria amenaza para París. La situación se tornó desfavorable como consecuencia de la pérdida de Breda en 1637 y de Arras en 1640, ante lo cual Fernando de Austria se vio obligado a retroceder hasta Flandes, donde permaneció hasta su muerte. Tuvo una hija natural, Mariana de Austria.