Leslie Howard

(Leslie Howard Stainer; Londres, 1893 - 1943) Actor de cine británico. Su vida profesional comenzó lejos de las tablas y de los focos: era un administrativo más que trabajaba en un banco londinense, sin nada que pudiera indicar que iba a convertirse en uno de los actores más interesantes de los años treinta. Sirvió en el ejército británico durante la Primera Guerra Mundial, y no fue hasta finalizada la contienda cuando inició su actividad teatral; al poco tiempo debutó también en el cine, en cortos y largos todavía mudos.


Leslie Howard

Con motivo de una gira teatral que su compañía realizó por los Estados Unidos, Hollywood reparó en aquel muchacho sereno, que tenía un buen dominio del marco teatral y que además aportaba una atractiva fotogenia; Leslie Howard era de esa clase de personas que parecen más jóvenes de la edad real que tienen. Robert Milton lo contrató para trabajar en Outward Bound (1930); no era su primera aparición en pantalla, pero sí la que inauguraba una serie de intervenciones que hicieron de Leslie Howard una destacada figura del cine americano y europeo.

Entre las más de veinte películas que protagonizó a lo largo de los años treinta y que lo harían famoso, destacan, entre otras, Alma libre (1931), de Clarence Brown; El agente británico (1934), de Michael Curtiz; La pimpinela escarlata (1935) de Harold Young, película ambientada en la Revolución francesa que fue un gran éxito de público; y El bosque petrificado (1936), de Archie L. Mayo, en la que compartía cartel con Humphrey Bogart. Ese mismo año, George Cukor lo llamó para protagonizar su traslación a la gran pantalla del Romeo y Julieta de Shakespeare, y aunque tenía más edad de la que el personaje requería, su talento le hizo salvar bien su cometido.

Fue nominado por segunda vez al Oscar por su papel de profesor Higgins en Pygmalion (1938), que codirigió junto a Anthony Asquith; había obtendio la primera por su actuación en La plaza de Berkeley (1933), de Frank Lloyd. A finales de los años treinta fue uno de los protagonistas de la memorable Lo que el viento se llevó (1939), de Victor Fleming. El papel del oficial confederado Aslhey Wilkes, un perfecto caballero sureño, se ajustaba perfectamente a sus condiciones, y aunque la parte importante era para Clark Gable, Leslie Howard supo llevar a cabo una excelente interpretación.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial le afectó de manera decisiva. Su actividad cinematográfica se vio reducida, y sus títulos no serían ya tan importantes como los que había realizado hasta ese momento. Su último trabajo fue en The Gentle sex (1943), dirigida por el propio actor. La carrera de Howard se vio truncada de forma trágica cuando, durante la Segunda Guerra Mundial, el avión en que viajaba fue derribado por cazas alemanes. Como resultado de su trayectoria, Leslie Howard terminó encarnando la idea más clara y habitual de lo que la mayoría de la gente considera un caballero inglés; delgado, refinado, de pelo rizado y rubio, su imagen transmitía sosiego y una fina ironía a un mismo tiempo.

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