Alfried Krupp von Bohlen

(Alfried von Bohlen und Halbach; Essen, 1907- id., 1967) Empresario alemán. Tomó las riendas del grupo industrial de la familia Krupp en 1942, tras la gran expansión que acompañó a las iniciales conquistas hitlerianas durante la Segunda Guerra Mundial. Pese a ser condenado por su estrecha colaboración con el régimen nazi, quedó en libertad en 1951. Vendió gran parte de su participación en la compañía por imposición aliada, pero consiguió, no obstante, recuperar momentáneamente su hegemonía en la industria del acero.


Alfried Krupp von Bohlen

Afiliado a las SS nazis desde 1931, Alfried Krupp había intervenido en el diseño de nuevas armas, en especial del cañón multipropósito (antiaéreo, antitanque y antipersonal) de 88 milímetros, muy empleado en la Guerra Civil española, donde fue conocido como “el 8'8”, y muy difundido también durante la Segunda Guerra Mundial. En 1942 sucedió a su padre, Gustav Krupp von Bohlen, al frente de la firma familiar. Un año después, Hitler promulgó la denominada Lex Krupp, que preservaba la marca frente a inversiones foráneas, además de asegurar su carácter familiar.

Durante la guerra, Alfried Krupp fue realizando inversiones en los países que caían bajo poder alemán, especialmente en el Este de Europa, lo que en el futuro conllevaría graves consecuencias. Finalizado el conflicto con la derrota alemana, Krupp fue juzgado por crímenes de guerra, principalmente por dos motivos: primero, por su responsabilidad en el encarcelamiento y ejecución del también industrial francés de origen judío, Robert Rothschild, que se negó a firmar la entrega de sus empresas a Krupp; y segundo, por la utilización de mano de obra esclava extraída de los campos de concentración. Condenado a doce años de prisión, fue indultado en 1951 y recuperó sus empresas, por lo que de nuevo el nombre familiar alcanzó su pasado esplendor.

Pronto llegaría, sin embargo, el fin de esta estirpe de industriales que había proveído de armas a Alemania durante casi un siglo. Con la implantación de los regímenes comunistas, las inversiones realizadas en el Este de Europa no pudieron rentabilizarse, causando fuertes pérdidas; la recesión que vivió Alemania entre los años 1966-1967, por otra parte, obligó a la entrada de inversores foráneos. Por otro lado, el único hijo de Alfried (curiosamente llamado Arndt, como el iniciador de la dinastía allá por el siglo XVI) se negaba a continuar con los negocios familiares, y renunció a sus derechos a cambio de una pensión anual de medio millón de dólares durante toda su vida. En 1968, pocos meses después de la muerte de su padre, la firma se convirtió en una corporación industrial.