Familia Krupp

Familia de industriales alemanes poseedora de plantas siderúrgicas y de fabricación de armamentos en la región industrial del Ruhr. Los Krupp desempeñaron un papel fundamental durante los siglos XIX y XX proveyendo de armamento a Prusia y, más tarde, al Imperio Alemán y a la Alemania nazi.

La empresa se fundó en 1811 y adquirió máxima importancia cuando, ya avanzada la Revolución Industrial, pasó a ser dirigida por Alfred Krupp (1812-1887), que en 1851 había perfeccionado un nuevo cañón de acero fundido, en una sola pieza, en la fundición de Essen. Krupp, a quien no tardó en conocerse como el ‘Rey del Cañón’, consiguió el monopolio de suministros de armas para Prusia. A su vez, la firma se benefició de la construcción del ferrocarril, ya que la fabricación de ruedas de acero sin soldar para material rodante reportó grandes beneficios.

Tras la unificación de Alemania en 1871, la empresa pasó a ser la principal proveedora de armas del II Imperio Alemán, manteniéndose a la cabeza en la creación de nuevos tipos de armamento militar. Su cañón más conocido fue el Gran Bertha (famoso durante la I Guerra Mundial), que lanzaba proyectiles de una tonelada a más de quince kilómetros de distancia.


Alfred Krupp

En esta época la compañía había ya pasado a manos de Friedrich Alfred Krupp (1854-1902), quien aparentemente se suicidó a causa de un escándalo sexual. Su hija Bertha (1886-1957) heredó el negocio, aunque quien realmente dirigió la empresa fue su marido, Gustav Krupp von Bohlen (1870-1950). Durante la gestión de Friedrich, que era un excelente empresario, la firma Krupp extendió sus negocios por todo el mundo. La carrera armamentística de material naval que precedió a la I Guerra Mundial resultó ser muy rentable.

Después de la I Guerra Mundial, la firma abandonó parcialmente la fabricación de armamento militar para centrarse en otros productos: desde material ferroviario hasta piezas dentales de acero inoxidable. Sin embargo, se seguía trabajando en secreto en la construcción de armas que habían sido prohibidas por el Tratado de paz de Versalles, y se crearon otras nuevas para el día en que Alemania volviera a ser una potencia militar.

El grupo Krupp participó con entusiasmo en la campaña de rearme promovida por Adolf Hitler durante la década de 1930. Durante la II Guerra Mundial, unos 70.000 obreros y presos de campos de concentración trabajaron para Krupp en condiciones inhumanas. Alfried Krupp von Bohlen (1907-1967), hijo de Gustav y Bertha, dirigió la empresa durante este periodo. Tras la derrota de la Alemania gobernada por el nazismo, fue condenado a doce años de prisión por cometer crímenes de guerra, pero resultó liberado en 1951. La familia perdió el control de la compañía en 1968, año en el que pasó a ser una sociedad anónima. En marzo de 1997, la empresa Krupp lanzó una oferta pública de adquisición (OPA) sobre la principal productora de acero en Alemania, la Thyssen.