Luis Rosales

(Granada, 1910 - Madrid, 1992) Poeta español. Por la fecha en que empezó a publicar, se le ubica en la Generación del 36. Luis Rosales estudió en Granada las carreras de derecho y letras, y filología románica en Madrid. Allí publicó sus primeros poemas en la revista Los cuatro vientos (1933). Junto con otros poetas de su generación, como Luis Felipe Vivanco, Leopoldo Panero y José García Nieto, con los que colaboró en la revista de la Falange Jerarquía, alentó un retorno a las formas clásicas, y su primer libro, Abril (1935), con una serie de poemas de amor, manifiestó la influencia de los poetas del Siglo de Oro.


Luis Rosales

En la inmediata posguerra fue secretario de la revista Escorial, dirigida por Dionisio Ridruejo. Su poética derivó en esos años hacia un barroquismo del lenguaje que incorporó elementos surrealistas y simbolistas, adaptados a una temática de cariz religioso (Retablo sacro del Nacimiento del Señor, 1940). Aunque Luis Rosales nunca abandonó del todo su poesía de afirmación religiosa, la suya fue una obra en constante evolución, un fecundo legado que fue creciendo en vigor y originalidad.

En 1949 publicó su libro más importante, La casa encendida, largo poema narrativo y autobiográfico, ampliado en la reedición de 1967. El poeta llega de noche a su casa y ve cómo en ella se iluminan las distintas estancias que le evocan sucesivos ámbitos de su vida emocional (la niñez y los padres, el amigo muerto, la esposa) constituyendo un mundo, si bien mínimo, protegido y suficiente.

En 1951 obtuvo el Premio Nacional de Poesía con Rimas. En ambas obras se percibe un acercamiento al neorromanticismo; son poemas de carácter confidencial, intimista, en los que los motivos son muchas veces cotidianos, pero que se caracterizaron, sin embargo, por los hallazgos rítmicos y una marcada preocupación por el lenguaje: la métrica es en ellos más libre, y la lengua más coloquial.

Ya en la década de 1970 su cosmovisión se volvió más negativa. En esos años Luis Rosales publicó, entre otros, los libros Segundo abril (1972), Canciones (1973) y Diario de una resurrección (1979), obra de contenido existencial en la que se conjugaron clasicismo y vanguardia. Le siguieron Un rostro en cada ola (1982) y Oigo el silencio universal del miedo (1984).

También dejó una importante obra de ensayo literario, de la que merecen mencionarse los libros Cervantes y la libertad (1960), título de referencia en el ámbito de los estudios sobre el pensamiento de Miguel de Cervantes, El sentimiento del desengaño en la poesía barroca (1966) y Lírica española (1972). Fue premio Cervantes de Literatura (1982) y desde 1962 miembro de la Real Academia Española.

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