Eamon De Valera

(Nueva York, 1882 - Dublín, 1975) Político irlandés. Considerado por sus compatriotas como el Padre de Irlanda, este calificativo responde perfectamente a su larga trayectoria política y a su papel principal en la lucha y consolidación de la independencia de Irlanda. Líder máximo del Fianna Fáil, partido que él mismo fundó, fue primer ministro irlandés en distintas ocasiones, desde 1932 hasta 1948, desde 1951 hasta 1954 y desde 1957 hasta 1959, año en el que pasó a ocupar el cargo de Presidente de la República de Irlanda, en el cual se mantuvo hasta 1973, momento en que se retiró de la vida pública.


Eamon De Valera

Hijo de padre español y madre irlandesa residentes en Nueva York, ciudad donde nació Eamon De Valera, apenas tenía dos años de edad cuando, tras la muerte de su padre, se trasladó con el resto de su familia a Irlanda. De este modo adquirió una formación completamente imbuida de las tradiciones y cultura gaélica, cuyo idioma enseguida aprendió.

Académicamente sus estudios primarios los llevó a cabo en el Colegio de los Hermanos de la Doctrina Cristiana, situado en la localidad de Charleville, completando su formación en la Universidad de Dublín en 1904, centro superior donde se graduó en idiomas y matemáticas. Antes de entregarse totalmente al mundo de la política, De Valera trabajó como profesor de matemáticas en la escuela de Maynooth y como profesor agregado de la Universidad donde estudió.

Su actividad pública se inició a consecuencia de la radicalización de los enfrentamientos, que desde el siglo XIX, tras la aprobación del Acta de Unión de 1800, se producían entre los unionistas-protestantes, de antiguo origen británico, inglés y escocés principalmente, mayoritarios en la región del Ulster o Irlanda del Norte, y los católicos nacionalistas de origen gaélico, cuyo deseo era deshacer dicha unión y recuperar todas las atribuciones pertinentes para volver a recuperar su soberanía como Estado.

De nuevo el conflicto surgió tras la aprobación de la tercera ley de Home Rule que restablecía la actividad de una especie de Asamblea Nacional dentro de Irlanda, muy deseada por los católicos. Los unionistas protestantes presionaron al gobierno de Londres para entorpecer la puesta en marcha de esta medida, debido al pánico que sentían hacia la posibilidad de desligar cualquier lazo con Gran Bretaña. Eamon, durante estos años claves de la historia de Irlanda, pertenecía a los sectores más extremistas en cuanto a las reivindicaciones políticas exigidas, lo que propició su detención y encarcelamiento.

Tras participar en la Liga Gaélica y después de afiliarse al Sinn Féin, en 1913, De Valera dirigió un batallón de insurrectos en la revuelta conocida como El levantamiento del Lunes de Pascua (que se llevó acabo en el día de esta festividad), que fue aniquilada por las tropas británicas. De Valera fue detenido por dichas autoridades y condenado a la pena de muerte, igual que el resto de los líderes de la rebelión; sin embargo, mientras la mayoría de las condenas se cumplieron, Eamon de Valera, aludiendo a su posible condición de ciudadano estadounidense, consiguió conmutar la pena por cadena perpetua, por lo que ingresó en la cárcel de Lewes.

La amnistía general proclamada en 1917, permitió que De Valera saliera en libertad. Un año después, en 1918, volvió a ser detenido por los británicos pero, de nuevo, en 1919 consiguió, con la colaboración de varios miembros del Sinn Féin, escapar de la cárcel. En ese año De Valera viajó, por primera vez, a su país natal, los Estados Unidos de América, para recaudar fondos entre los numerosos emigrantes irlandeses que habían abandonado Irlanda durante el siglo XIX como consecuencia de las hambrunas y de las duras condiciones de vida a las que se debían enfrentar. Cuando regresó, tras seis meses de estancia en su país, De Valera había conseguido reunir, durante su campaña, seis millones de dólares.

Entre 1919 y 1921 Irlanda se vio sometida a una auténtica guerra civil, junto con una guerra de guerrillas contra Gran Bretaña. Nombrado Presidente de la provisional República irlandesa, mantuvo contactos con Lloyd George, primer ministro Británico, sin que alcanzaran ningún tipo de acuerdo. El 6 de diciembre de 1921, varios representantes del Sinn Féin, entre los que se encontraban Michael Collins y Arthur Griffith pero no De Valera, viajaron a Londres para negociar un acuerdo definitivo. El documento final estableció la separación de Irlanda en dos partes, sin que recogiera una verdadera independencia para ninguna de ellas.

Desde un primer momento, Eamon y sus seguidores revolucionarios rechazaron las condiciones del Tratado, que eran consideradas como humillantes, por lo que no finalizó el conflicto. Cuando el Dáil ( parlamento irlandés) aprobó el Tratado en 1922, entrando en vigor la Constitución del Estado Libre de Irlanda, con Cosgrave como jefe del gobierno, De Valera renegó de la situación política rehusando participar, en modo alguno, en esta nueva coyuntura.

Junto con el recientemente creado Irish Republican Army, IRA, a lo largo de 1923, De Valera consintió el uso de la violencia como arma que podía permitir la consecución de sus objetivos, por lo que, nuevamente, durante unos meses, fue detenido por el gobierno del Estado libre de Irlanda. Desde 1923 hasta 1927, De Valera, que rompió con el Sinn Féin, fundando, en 1924, el partido Fianna Fáil, declinó ocupar los escaños obtenidos en las sucesivas elecciones celebradas, reafirmando su rechazo a la división de Irlanda y su negativa a prestar juramento a la corona británica, tal y como lo recogía la Constitución.

En 1927 se produjeron dos hechos importantes. En primer lugar, en ese año De Valera realizó un segundo viaje a Estados Unidos para recaudar fondos que destinaría a la continuidad del movimiento defensor de la unidad y total independencia de Irlanda; además, tras la celebración de elecciones, De Valera decidió variar su estrategia y aceptó participar en el parlamento irlandés. Hasta 1932 formó parte de la oposición al gobierno de Cosgrave. A partir de esa fecha, Eamon ocupó el cargo de primer ministro de Irlanda (Taoiseach), siendo nombrado, al mismo tiempo, presidente del consejo de la Sociedad de Naciones.

Como jefe de gobierno desarrolló una política básicamente nacionalista y aislacionista. Intentó estimular el desarrollo del sector industrial, asignatura, que a mediados del siglo XX, todavía estaba pendiente de superar. Consiguió abolir de la constitución el juramento a la corona y el pago de impuestos que este país estaba obligado a pagar a Gran Bretaña. Al mismo tiempo, se esforzó por la total independencia legislativa del Dàil con respecto al parlamento irlandés.

En este mismo sentido, De Valera propuso la creación de una nueva constitución en 1937 (refrendada tras la celebración de un plebiscito) que, aunque no rompió la unión entre irlandeses y británicos, sí cambió el título de Estado Libre de Irlanda por Eire. En 1937 se celebraron, también, nuevas elecciones generales en las que el Fianna Fáil y su líder, De Valera, repitieron su victoria.

Un año después, Eamon fue elegido como presidente de la asamblea de la Sociedad de Naciones, organismo internacional que intentó mediar en los acontecimientos protagonizados por Alemania, con el fin de evitar que esto pudiera derivar, como finalmente sucedió, en el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Durante este conflicto bélico, con el fin de mantener y reafirmar la absoluta independencia de Irlanda con respecto a los británicos, De Valera decidió mantener una postura de neutralidad, a pesar de la presiones recibidas por el presidente estadounidense, Franklin D. Roosevelt, tras decidir la intervención de Estados Unidos en la guerra, en diciembre de 1941, y de los bombardeos, protagonizados por los nazis, contra la ciudad de Dublín.

Los problemas internos aumentaron enormemente debido a las acciones llevadas a cabo por el IRA, que recrudeció la dureza de sus acciones violentas, así como por un nuevo grupo político, conocido como Camisas Azules, liderado por Eoin O'Duffy, con una clara tendencia fascista. De Valera consiguió mantener a raya a estas dos formaciones declarando ilegal a la primera y desactivando la segunda.

Sin embargo, los problemas económicos no sólo no dejaron de existir, sino que, aumentaron al finalizar la Segunda Guerra Mundial y restablecerse cierta normalidad en el mercado mundial. Todas estas circunstancias, junto con cierto desgaste político de Eamon tras más de dieciséis años en el poder, provocaron que en 1948, en las nuevas elecciones celebradas, el poder recayese en John Aloysius Costello, líder del Fine Gäel, su máximo rival político, tras negarse el Fianna Fáil a formar un gobierno de coalición.

Tan solo tres años después, en 1951, Valera volvía a ser nombrado primer ministro (hasta 1954), tras la ruptura de la coalición gubernamental, liderada por Costello, como consecuencia de la continuidad de la crisis económica, a lo que se añadió la controversia creada entre los ministros y los representantes de la más alta jerarquía eclesiástica católica-romana a consecuencia de la Ley de Salud Pública. De Valera volvió a recuperar el poder en 1957, renunciando definitivamente al cargo tras ser elegido Presidente de la República de Irlanda en 1959. El Fianna Fáil, del que había sido su fundador y líder hasta ese momento, imbuido completamente bajo los principios ideológicos de Eamon De Valera, sufrió una transformación. Reelegido para dicha función en 1966, se mantuvo como presidente hasta 1973, año en el que debido a su edad se retiró de la vida pública.

Para muchos analistas políticos la ocupación por parte de Eamon De Valera de la presidencia significó su ostracismo político, pues, en realidad, era un cargo con poca libertad de acción. Casado desde 1904 con Jennis O'Flanagan, murió el 29 de agosto de 1975, en una residencia de ancianos de Dublín. Su vida, a lo largo de muchos años, se correspondió, con absoluta fidelidad, con la propia historia de Irlanda.