Alejandro VI

(Rodrigo de Lançol y Borja) Papa perteneciente a la familia de los Borja o Borgia (Játiva, Valencia, 1431 - Roma, 1503). Hizo una rápida carrera eclesiástica a base de intrigas, bajo la protección de su tío y padre adoptivo, el papa Calixto III, quien le nombró cardenal en 1455; más tarde fue elegido papa en 1492. Su vida disoluta y su ambición fueron denunciadas en sus predicaciones por el reformador florentino Savonarola, a quien excomulgó, torturó y ejecutó en 1498. Su nepotismo llegó hasta el extremo, utilizando los recursos de la Iglesia para enriquecer a su familia y situar a sus ocho hijos ilegítimos.

Como soberano de los Estados Pontificios hubo de defender su independencia frente a la amenaza francesa, reuniendo para ello la Liga de Venecia (1495), con los soberanos de Milán, Venecia, Austria y España. A cambio del apoyo militar, los Reyes Católicos obtuvieron de este papa las llamadas Bulas alejandrinas (1493), que reservaban para España las tierras descubiertas en América y extendían sobre ellas el patronato de la Corona. Posteriormente invertiría sus alianzas, apoyándose en Carlos VIII de Francia para proporcionar la Romaña a su hijo César y para someter a la aristocracia romana.

Alejandro VI puede ser considerado un prototipo de magnate del Renacimiento, que unía a su estilo de vida lujosa y corrompida la protección del arte y una cierta tolerancia (dio refugio a muchos judíos expulsados de España). A su mecenazgo se debe, por ejemplo, la Piedad de Miguel Ángel.