Óscar Arias

(Óscar Arias Sánchez; Heredia, Costa Rica, 1941) Político costarricense. Presidente de Costa Rica entre 1986 y 1990 y Premio Nobel de la Paz en 1987, fue reelegido en 2006 para un segundo mandato (2006-2010). Descendiente de una de las familias más ricas del país, dedicada al cultivo del café, Óscar Arias estudió en las universidades de Costa Rica y Boston (Estados Unidos), y luego en el Reino Unido, en la London School of Economics y en la Universidad de Essex, en la que se doctoró. Desde 1969 hasta 1972 fue profesor de ciencias políticas en la Universidad de Costa Rica.


Óscar Arias Sánchez en una imagen de 1987

Sus estudios y su capacidad intelectual lo convirtieron, desde muy joven, en miembro destacado del Partido Liberación Nacional (PLN). Con tan sólo veinte años ya estaba afiliado a esta formación política, participando en campañas electorales con elocuentes discursos. Desempeñó cargos gubernamentales bajo la presidencia de José Figueres (1970-1974). Ya en 1974, a los 33 años de edad, fue ministro de Planificación en el gobierno de Daniel Oduber Quirós (1974-1978), y en 1978 se desempeñó como diputado. Llegó al cargo de secretario general del PLN en 1979; dos años después organizó la elección presidencial de su compañero de filas Luis Alberto Monge. De esa época es su obra Nuevos rumbos para el desarrollo costarricense (1979).

Presidente electo de Costa Rica en 1986, aplicó medidas económicas destinadas a paliar la deuda externa del país, pero sus principales esfuerzos se centraron en la elaboración de un ambicioso plan de paz para América Central. Convocó a los presidentes de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua con el fin de llevar adelante el proceso iniciado por el grupo de Contadora, que se había paralizado debido al conflicto civil panameño y a las tensiones entre el gobierno sandinista de Nicaragua y Estados Unidos.

Finalmente, la iniciativa se materializó en Guatemala con la firma del denominado «Plan Arias» en agosto de 1987, conocido también como el acuerdo de Esquipulas. Sus esfuerzos pacificadores fueron reconocidos internacionalmente con la concesión del Premio Nobel de la Paz de 1987 y el Príncipe de Asturias de Cooperación Iberoamericana en 1988.

En política interior, los esfuerzos de Óscar Arias se orientaron a la estabilización de la economía del país. Consiguió la condonación de una parte de la deuda externa, realizó grandes reformas en la educación primaria y secundaria y construyó más de ochenta mil viviendas para la población más necesitada. Finalizado su mandato, el ex presidente continuó gozando de un nivel de popularidad muy alto, consolidado con la creación de la Fundación Arias, que promueve la educación para la paz en el mundo, la desmilitarización de los estados y las inversiones en educación y bienestar social.

En 2001 el Tribunal Constitucional desestimó su solicitud de introducir en la Carta Magna una serie de modificaciones que le permitiesen aspirar de nuevo a la presidencia del país. Pero en 2003 la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia aprobó una reforma de la Constitución que facultaba a los ex presidentes de la República a optar de nuevo al cargo. Así, en 2006, Arias pudo concurrir por el PLN a las elecciones presidenciales, en las que resultó vencedor por un estrecho margen.

El 8 de mayo de 2006, veinte años después de su primera investidura, Óscar Arias Sánchez asumió por segunda vez la Presidencia de la República y tomó juramento a su gabinete de gobierno, encabezado por su hermano, Rodrigo Arias, como ministro de la Presidencia. Uno de los puntos claves de la gestión de Arias en la primera mitad de su mandato presidencial fue su defensa del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA), un acuerdo cuestionado pero que fue aprobado por los costarricenses en octubre 2007, en el primer referéndum en la historia del país. Óscar Arias hubo luego que aprobar una agenda de implementación que afectaba a una docena de leyes, por lo que tuvo que pedir dos prórrogas para la entrada en vigor del CAFTA, la última en septiembre de 2008, que expiró el 1 de enero siguiente.

Días después de su llegada a la Presidencia presentó su proyecto Consenso de Costa Rica, una iniciativa que pretendía el perdón de deudas a los países en desarrollo que tuvieran un elevado gasto social e invirtiesen más en salud, educación y vivienda y cada vez menos en su ejército. En plena crisis económica mundial, en enero de 2009 presentó el Plan Escudo, con acciones financieras, sociales y laborales, que se sumaron a la previa capitalización de tres bancos estatales con 117,5 millones de dólares.

Desde su llegada a la presidencia, la defensa de su ideario respecto a Cuba, país con el que restableció relaciones diplomáticas en marzo de 2009, fue un punto de fricción con las autoridades de la isla. Además, con su país como miembro no permanente, entre 2008 y 2009, del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), luchó por la disminución del gasto militar. Desde julio de 2009 medió en la crisis hondureña tras la destitución del presidente José Manuel Zelaya Rosales y su sustitución por Roberto Micheletti, a los que propuso dos acuerdos ese mes (Acuerdo de San José), que sirvieron para el diálogo final en Honduras.

Por otra parte, promovió desde 2006 la construcción de una refinería centroamericana de petróleo, aportando como ubicación la zona de Barranca, donde se encuentra la Refinadora Costarricense de Petróleo (RECOPE). Este proyecto había de construirse con financiación de China, país con el que restableció relaciones en junio de 2007, a la vez que rompió con Taiwan; con este nuevo aliado firmó en septiembre de 2009 un acuerdo para la modernización de su principal refinería en Moín. Solicitó asimismo su adhesión al Petrocaribe venezolano en julio de 2008. En la recta final de su mandato, en abril de 2010, firmó los Tratados de Libre Comercio con China y Singapur. En las elecciones presidenciales de febrero de 2010 el triunfo fue para su correligionaria Laura Chinchilla Miranda, a la que entregó el poder el 8 de mayo.