Ricardo Baroja

(Ricardo Baroja y Nessi; Riotinto, 1871 - Vera de Bidasoa, 1953) Escritor y pintor español, hermano de Pío Baroja. Escribió cuentos de aventuras y estampas de la vida del campo vasco no tan conocidos como sus libros sobre su hermano, pero de gran interés. Entre los mejores destaca La nao Capitana: cuento español del mar antiguo (1935), historia basada en un cuento vasco del siglo XVII titulado Carnashu. Fue galardonado con el premio Cervantes por su novela Los dos hermanos piratas y cultivó también el teatro. Por su valor testimonial destaca Gente del 98 (1952), obra que se reeditó en 1969 con el título de Gente de la generación del 98. Como grabador recibió la influencia de Goya. Al perder un ojo abandonó el grabado por la pintura; llegó a obtener la primera medalla en la Exposición de Bellas Artes de Madrid de 1908.


Ricardo Baroja

Ricardo Baroja estudió en la Escuela Superior Diplomática de Madrid (1888-1891) e ingresó en el Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Anticuarios (1894), en el que trabajó entre 1897 y 1902, años en los que comenzó a experimentar con la pintura y el grabado. Afín a la Generación del 98, vivió el ambiente bohemio y modernista de la madrileña Puerta del Sol y asistió a las tertulias del café de Madrid, del Nuevo Café de Levante y de la horchatería de Candela, donde se relacionaría con artistas y escritores como Ramón María del Valle-Inclán (quien le llamaba “amado de las Musas”), Rubén Darío, Pablo Picasso, José Gutiérrez Solana, Rafael de Penagos y Darío de Regoyos, entre otros.

Desde 1927 ejerció la docencia como profesor de artes gráficas en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Cuatro años más tarde sufrió un accidente de automóvil que le ocasionó la pérdida del ojo derecho, hecho que supuso el fin de su carrera de aguafuertista y le impulsó a la práctica literaria. A raíz de la Guerra Civil (1936-1939), durante la cual se perdieron gran número de obras conservadas en su casa de la calle Mendizábal de Madrid, hubo de dedicarse a la pintura y vivió retirado en Vera de Bidasoa.


Personajes paseando en una carreta (1927)

Como artista, Ricardo Baroja mantuvo durante todo su vida su carácter de diletante. En su pintura se aprecia una cierta relación conceptual y temática con la literatura de su hermano Pío; ambos muestran una visión nostálgica de la realidad, que en el caso de Ricardo es coherente con su definición del arte: “El arte para mí es lo que recuerdo” (carta a Luis Bello, 1910). Por influencia de Darío de Regoyos y Aureliano de Beruete, sus cuadros fueron ganando en colorido y brillantez, pero conservaron siempre un estilo personal imaginativo y evocador; este lirismo es especialmente apreciable en los paisajes urbanos de Madrid y París y los rurales de los valles de Vera y Vasconia que realizó entre 1920 y 1930.

En toda su producción gráfica resulta evidente su mayor afinidad con el realismo esencial del 98 que con los artificios del modernismo, como demostró también en los dibujos a pluma que realizó para el poema mitológico de Rubén Darío El Coloquio de los Centauros. Retrató además a familiares, literatos y personalidades como Azorín, Valle-Inclán, Corpus Barga, Gómez de la Serna y María Guerrero, e intensificó progresivamente su dedicación al aguafuerte, técnica que había ensayado por primera vez entre 1901 y 1906 y con la que supo captar, como con la pintura, el universo de paisajes y personajes descrito en las novelas de Pío Baroja. La obra literaria de Ricardo, en la que muestra un estilo directo y visual semejante al de su hermano, incluye novelas y narraciones costumbristas, históricas y fantásticas, así como obras teatrales y biografías.

Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en [fecha de acceso: ].