Agustín Pío Barrios

(San Juan Bautista de las Misiones, 1885 - San Salvador, 1944) Conocido también con su sobrenombre de Mangoré, es el guitarrista y compositor paraguayo de música clásica más reconocido. Comenzó a tocar la guitarra desde niño, con participaciones esporádicas desde los ocho años en la Orquesta Barrios, integrada por miembros de su propia familia. Dotado de gran facilidad para la música, alternaba el violín con la flauta y el arpa, aunque más adelante eligió la guitarra como su instrumento principal.


Agustín Pío Barrios

En 1910 inició los estudios de este instrumento con Antonio Giménez Manjón. Pronto logró conciertos en México y Cuba de la mano del mecenas Tomás Salomini. Tras proseguir sus estudios en Asunción, viajó por Argentina, Uruguay y Brasil. En 1925 se trasladó nuevamente a Brasil e inició luego un recorrido por todo el mundo. Aquel año se casó con Gloria, su inseparable compañera.

En 1930, aconsejado por empresarios artísticos con la idea de atraer más público, adoptó el seudónimo Nitsuga Mangoré, invirtiendo su nombre, Agustín, en Nitsuga, y utilizando el nombre de un cacique del siglo XVI. Se presentaba como "El cacique Nitsuga Mangoré, el Paganini de la guitarra de la selva paraguaya", con un extraño atuendo y maquillaje. Ello le valió fuertes críticas entre los especialistas, y cinco años más tarde abandonó esa imagen, aunque aún se lo recuerda con dicho seudónimo.

En 1933 inició su actividad como profesor en el conservatorio de San Salvador, aunque al año siguiente se vería interrumpida por la que fue su única gira por el Viejo Continente, que duró hasta 1936. A finales de la década de 1930 sufrió una crisis de sífilis y comenzaron sus problemas cardiacos. Falleció de un ataque al corazón a los 59 años en San Salvador, donde ejercía aún la docencia.

De la labor de Agustín Pío Barrios como compositor se destacan principalmente su versatilidad y su técnica. En su juventud recibió las influencias de Bach y Mozart; sin embargo, en otra vertiente de su producción, predominan los ritmos y melodías de música hispanoamericana. John Williams, el renombrado guitarrista australiano, lo calificó como el mejor compositor de todos los tiempos para la guitarra. Se estima que compuso más de trescientas obras (entre las que pueden citarse La catedral, Las abejas, Confesión, Danza guaraní, Mazurca apasionata), muchas de ellas perdidas.

Considerado como uno de los compositores hispanoamericanos más importantes del siglo, fue el primero en transcribir la obra de Bach para guitarra. Desde fecha tan temprana como 1910 dedicó atención a la grabación de discos, hasta llegar a la cifra de cincuenta registros sonoros.