Óscar Benavides

(Óscar Raimundo o Raymundo Benavides Larrea; Lima, 1876-1945) Militar y político peruano que fue en dos ocasiones presidente de la República (1914-1915 y 1933-1939). Hijo de Miguel Benavides y Erfilia Larrea, estudió en la Escuela Militar de Chorrillos, de la que egresó en 1894 con el título de subteniente de artillería. En 1905 fue enviado a realizar estudios de especialización a Francia, país en el que permaneció por cinco años. De regreso, participó en la campaña contra Colombia, tomando parte en la acción de la Pedrera. En julio de 1911 derrotó en Caquetá a las tropas del país del norte.


Óscar Benavides

En 1913 el presidente Guillermo Billinghurst lo nombró jefe de Estado Mayor, pero poco después fue destituido por negarse a participar en la disolución del Congreso, ordenada por el propio presidente. El 4 de febrero de 1914 comandó el golpe de Estado que derrocó a Billinghurst; encabezó primero una junta militar, para actuar luego como presidente provisorio hasta 1915. Desde su presidencia militar, trató de imponer orden a las graves turbulencias sociales que vivía el país, pero la presión política de sus adversarios hizo que la Junta abandonase el poder después de que José Pardo y Barreda fuese elegido presidente por sufragio.

Con la toma de poder de Pardo y Barreda el 18 de agosto de 1915, Óscar Benavides fue comisionado para diversas misiones diplomáticas en Europa, ya que se le creía un hombre peligroso para la estabilidad del nuevo gobierno. Fue enviado a Francia como observador de la Gran Guerra, que se hallaba entonces en su punto culminante. Al año siguiente ejerció como ministro plenipotenciario en España, renunciando tres años después. Más tarde fue nombrado embajador en España y luego en Italia. Cuando regresó al Perú pidió su pase al retiro.

Pese a ello, volvió a participar activamente en la política peruana después del golpe militar que acabó con el largo mandato (1919-1930) del presidente Augusto B. Leguía. Las juntas de gobierno militares fueron sucediéndose, aumentando la inestabilidad del país. El populismo del general Leguía había acabado derivando en una insurrección popular, auspiciada también por las minorías burguesas y ciudadanas que constituían el núcleo votante de la recién fundada APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), aglutinada por Víctor Raúl Haya de la Torre.

Después del golpe militar, Óscar Benavides fue el hombre de confianza del presidente militar, el general Luis M. Sánchez Cerro, sobre todo en la represión de la revuelta del APRA en el norte del país. Tras el asesinato de Sánchez Cerro en 1933, Óscar Benavides y la Junta de Gobierno Militar optaron por ofrecer garantías para unas elecciones libres a cambio de que cesasen las hostilidades. De esta forma, Óscar Benavides se convirtió de nuevo en presidente de Perú, pero esta vez presidente constitucional, al ser elegido por el Congreso Constituyente e investido el 30 de abril de 1933.

La inestabilidad social y el estancamiento de las importaciones peruanas, motivado por la grave crisis económica desde el crack de la bolsa norteamericana de 1929, fueron los grandes enemigos del gobierno de Óscar Benavides. Convocó elecciones generales en 1936, pero ante la aparente victoria del APRA decidió anular los comicios y permanecer en el gobierno hasta 1939. El 8 de diciembre de 1939 fue sustituido en la presidencia por Manuel Prado y Ugarteche.

En 1940 Benavides fue galardonado con el bastón de mariscal del Perú. Más tarde volvió a la diplomacia, como embajador en España y en Argentina. Desde Buenos Aires tuvo un importante papel en las negociaciones que culminaron en el Protocolo de Río de Janeiro y que zanjaron el viejo litigio fronterizo con el Ecuador. De regreso en 1944, y a punto de concluir el mandato de Prado, fue uno de los impulsores del Frente Democrático Nacional, que nucleaba al APRA y otros partidos.