Ricardo Bofill

(Barcelona, 1939) Arquitecto español. La obra de Bofill se desprende progresivamente de la herencia de las nuevas vanguardias, resumida en la Escuela de Barcelona, para intentar nuevos caminos experimentales con la utilización de materiales cada vez más industrializados y la recuperación de cierto monumentalismo que trata de conectar con los lenguajes clásicos, recursos típicos de la arquitectura posmodernista. Creó el Taller de Arquitectura, que reunió a arquitectos, poetas y filósofos, y publicó Hacia una formalización de la ciudad en el espacio, donde manifiesta sus diferencias con el racionalismo y su gusto por las utopías constructivistas.

Estudió en la Escuela de Arquitectura de Ginebra y a partir de 1963 reunió a su alrededor un grupo de arquitectos, creando las bases de lo que hoy es el Taller de Arquitectura, con sede en Barcelona y despachos en París, Montpellier y Nueva York. En sus primeras obras aparecen elementos tradicionales de la arquitectura mediterránea y concretamente de la catalana, como ocurre en el bloque de apartamentos de la calle Nicaragua, Barcelona (1964), donde aparecen elementos que recuerdan la reinterpretacion que hace Coderch de la arquitectura vernácula tradicional.

Más adelante, para la construcción del Barrio Gaudí en Reus (1964-68), el equipo propone un lenguaje totalmente renovado, apostando por una gran dinamicidad a la hora de enlazar las viviendas, creando un sistema que sirve de alternativa al bloque racionalista. Con el fin de poder solucionar los problemas de sus proyectos de mayor envergadura, el grupo concibe una metodología de trabajo. Ésta se basa en la formación geométrica de cuerpos en el espacio y aparece por primera vez y de forma teórica en el proyecto de la Ciudad en el Espacio, en Madrid (1970-72) y posteriormente en otras obras, como en el edificio de viviendas Walden 7, en Barcelona (1970-75), donde se consigue la idea de ciudad en el espacio a base de células de habitación. Con este último proyecto, el gusto de Bofill por las imágenes de castillo, que aparece por primera vez en su complejo Xanadú, en Calpe (1967), llega a su máximo apogeo.

Motivado por el gran número de encargos para las Villes Nouvelles que Bofill recibe de Francia, organiza en 1971 un segundo taller, que complementa el creado en 1963. En esta nueva etapa, sus obras aparecen cargadas de elementos típicos de la arquitectura culta francesa, practicando una especie de megaclasicismo fácilmente criticable. Esto le lleva a un confuso eclecticismo en el que tienen cabida un sinfin de distintos estilos historicistas, como en La Petite Cathedrale (1971) o en el dramático bloque perimetral Le Palais d'Abraxas (1978-83), entendidos ambos como verdaderos monumentos habitados.

A partir de 1979 el trabajo del taller, siempre dirigido por Bofill, se concentra sobre todo en Francia, con la construcción simultánea de varios proyectos: el barrio urbano de Les Arcades du Lac (1974-80) y Le Viaduc, ambos en Versalles; el Palacio de Abraxas (1978-83), el Teatro y el Arco (1979-83), todo ello en Marne la Vallee; las Escalas del Barroco (1979) y Antigone (1979-83), ambos en París.

Entre sus últimas realizaciones se encuentran el Instituto Nacional de Educación Física en el anillo olímpico de Barcelona (1986-1990), un edificio de oficinas en Moscú (1989-1991), el proyecto urbanístico Marina de Sevilla (1989-1992) y el edificio de oficinas Donnaly en el 77 de la West Wacker Drive de Chicago (1992), primer rascacielos construido por él. En 1998 publicó el libro titulado La ciudad del arquitecto, título premonitorio del ambicioso proyecto que el estado argelino le encargó cuatro años después: el diseño de Algería, una nueva ciudad que debería erigirse en una zona despoblada del país a 200 kilómetros de la capital.