Eduardo Carranza

(Apiay, 1913 - Bogotá, 1985) Poeta colombiano, uno de los animadores del grupo "Piedra y Cielo", surgido en la década de 1930. Su niñez transcurrió en diversos pueblos del centro del país; la tierra de la infancia, edén perdido asociado a la imagen materna, es un tema recurrente en su poesía. En 1925 su familia se trasladó a Bogotá, donde obtuvo el título de maestro y trabajó como docente.


Eduardo Carranza

En 1935, con J. Rojas, A. Camacho Ramírez, G. Valencia, C. Martín, T. Vargas Osorio y D. Samper, fundó el grupo "Piedra y Cielo", en homenaje al poeta Juan Ramón Jiménez, e inspirado en la tradición clásica española, con voluntad de orden ante los excesos vanguardistas y creando el movimiento "piedracelista". Organizado como editorial, el grupo publicó los Cuadernos de Poesía de Piedra y Cielo.

En 1938, con Jorge Rojas y Carlos Martín, dirigió Altiplano. Gaceta Literaria. Dirigió también la Revista del Rosario, la Revista de las Indias, la Revista de la Universidad de los Andes y el "Suplemento Literario" de El Tiempo, diario del que fue columnista, así como lo fue de los diarios ABC de Madrid y El Nacional de Caracas. En 1942 ingresó en la Academia Colombiana de la Lengua.

Fue agregado cultural de Colombia en Chile (1945-1947), donde se relacionó con P. Neruda, V. Huidobro y N. Parra; director de la Biblioteca Nacional de Colombia (1948-51) y consejero de cultural de Colombia en España (1951-1958). Obtuvo el Premio Internacional de Poesía de Venezuela (1945), la Medalla de Honor de Cultura Hispánica y la Gran Cruz de Isabel la Católica. Desarrolló su labor docente como profesor de Literatura Hispánica en el instituto Pedagógico de Chile.

En sus poemas, de perspectiva clasicista, surge el mundo de la infancia enriquecido con nuevas experiencias en el marco del paisaje americano. Su poesía evoluciona de la celebración de la vida, del amor, de la ilusión y del encanto de la existencia, al reconocimiento, ya en la madurez, del desencanto, de la desilusión del vivir, cambio que se refleja formalmente en el paso de la inicial profusión de la palabra al despojamiento y a la sencillez posterior.

En 1936 publicó su primer libro, Canciones para iniciar una fiesta, al que siguieron Seis elegías y un himno (1939), La sombra de las muchachas (1941), Azul de ti (1944), Canto en voz alta (1944), Éste era un rey (1945), Ellas, los días y las nubes (1945), Diciembre azul (1947) y El olvidado (1949), obras en las que lo nativo se alía en armonía a lo religioso e íntimo, y que agrupó en Canciones para iniciar una fiesta. Poesía en verso (1935-1950) (1953).

Más tarde publicó Alhambra (1957), con prólogo de Dámaso Alonso; Los pasos cantados (1973); Los días que ahora son sueños (1973); Hablar soñando y otras alucinaciones (1974) y Epístola mortal y otras soledades (1975) -los dos libros a manera de diario poético-; Leyendas del corazón y otras páginas abandonadas (1976), en prosa; Una rosa sobre una espada (1985); El corazón escrito; Canto en voz alta; La encina y el mar; El insomne; La poesía del heroísmo y la esperanza; Tú vienes por la calle; Las santas del paraíso (1945) y Amor (1948) -versiones y recreaciones de textos de Remy de Gourmont y R. Tagore, respectivamente-.

Publicó además la compilación Un siglo de poesía colombiana; Los grandes del sueño; Anhelo y profecía del nuevo humanismo; Los grandes poetas españoles; Los tres mundos de Alfonso Reyes; Nombres y sombras; Los grandes poetas americanos; El doncel del amor, y Lecciones de Poesía para los jóvenes de Cundinamarca y 20 poemas. Póstumamente, se publicó Visión estelar de la poesía colombiana (1986), recopilación de ensayos y notas críticas. Se publicó también una recopilación de su obra poética con el título Poesías. Fue traductor de Paul Verlaine, Paul Éluard, Tristán Klingsor y Apollinaire, entre otros.