Amelia Earhart

(Atchinson, 1898 - Pacífico Sur, 1937) Aviadora norteamericana. Entre sus proezas figura la travesía en solitario del Atlántico (1932), nunca antes realizada por una mujer, y el primer vuelo exitoso entre la isla de Hawai y el territorio continental de Estados Unidos (1935). Convertida en un ídolo nacional y en portavoz del feminismo, su misteriosa desaparición en 1937, cuando estaba a punto de completar la vuelta al mundo por la línea del ecuador, dio lugar a múltiples especulaciones y contribuyó a magnificar su leyenda.

Biografía

Amelia Earhart cursó estudios superiores en la Universidad de Columbia (Nueva York) y completó su formación en los cursos de verano de la Universidad de Harvard. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió como enfermera en un hospital de campaña canadiense. Posteriormente trabajó como asistente social en Boston (Massachussetts).


Amelia Earhart

Earhart saltó a la fama cuando, el 17 y 18 de junio de 1928, se convirtió en la primera mujer en realizar como pasajera la travesía del Atlántico, en un avión comandado por los pilotos Wilmer Stultz y Louis Gordon, que recorrió los 3.200 kilómetros que distan entre Terranova y Gales. Ese mismo año realizó varios vuelos en solitario a través de Estados Unidos. En 1931 contrajo matrimonio con el afamado editor y explorador George Palmer Putnam, pero decidió conservar su apellido de soltera.

Entre el 20 y el 21 de mayo de 1932 realizó en solitario la travesía del Atlántico. Fue la primera mujer en completar sin acompañantes este peligroso viaje, proeza que no había vuelto a producirse desde el histórico vuelo de Charles A. Lindbergh en 1927; estableció además una nueva marca de velocidad, al alcanzar Irlanda en apenas trece horas y cincuenta minutos. Earhart fue galardonada por el Congreso de Estados Unidos con la Cruz Distinguida de Vuelo, la primera otorgada a una mujer. En los meses siguientes realizó diversos vuelos de costa a costa de Estados Unidos, como el que la llevó de Los Ángeles (California) a Newark (Nueva Jersey). Su celebridad le permitió promover el uso comercial de la aviación y defender, desde una postura feminista, la incorporación de las mujeres a este nuevo campo profesional.

En enero de 1935 llevó a cabo en solitario la travesía entre Honolulú (Hawai) y Oakland (California), recorriendo una distancia superior a la existente entre Estados Unidos y Europa. Fue el primer piloto en completar con éxito este difícil viaje sobre aguas del Pacífico; los anteriores intentos habían concluido en desastre. A fines de ese mismo año estableció un nuevo récord de velocidad, volando sin escalas entre Ciudad de México y Nueva York en algo más de catorce horas.

Una desaparición misteriosa

En 1937, Amelia Earhart anunció que intentaría dar la vuelta al mundo utilizando una ruta distinta a la habitual en estas travesías. En efecto, los viajes en avión alrededor del mundo se habían desarrollado, hasta entonces, en cortas etapas a través de los cielos del hemisferio norte. Earhart intentaría, junto a su copiloto y navegante, el capitán estadounidense Frederick J. Noonan, circunvolar el globo siguiendo la línea del ecuador, en un bimotor Lockheed Electra 10-E. Iniciaron el viaje el 1 de junio de 1937, volando desde Miami (Florida) hasta Sudamérica; de allí a África y posteriormente a las Indias Orientales.


Amelia Earhart en la cabina del Electra

Tras haber completado 33.000 kilómetros en treinta días, más de los dos tercios de la travesía, su avión desapareció en medio de un temporal el 2 de julio, cuando realizaban la penúltima etapa del viaje, que habría de llevarles desde Lae (Nueva Guinea) a la isla Howland, junto a Australia. La desaparición de Amelia Earhart y de su experto copiloto fue motivo de numerosas y a menudo fantásticas especulaciones, pero hasta hoy día se desconocen las circunstancias del accidente y el lugar exacto donde se produjo.

El último contacto por radio del Electra fue con un guardacostas de la isla Howland, al que Earhart comunicó que todavía no divisaban la isla y que se estaban quedando sin combustible. Al conocerse el accidente, el gobierno de Estados Unidos destinó grandes recursos a la búsqueda del avión y de sus tripulantes, sin ningún resultado; la conclusión oficial fue que, por falta de combustible, el aparato cayó sobre el Pacífico antes de llegar a la isla.

Pero la búsqueda de pistas continuó después, de la mano de diversos organismos e investigadores, y prosigue en nuestros días. Algunos de los nuevos indicios encontrados confirman la versión oficial; una segunda teoría, basada en el hallazgo de restos humanos y del fuselaje de difícil identificación, sostiene que el avión hizo un aterrizaje forzoso en la isla Nikumaroro (una de las Islas Fénix, actualmente pertenecientes a la República de Kiribati), y que Earhart y Noonan sobrevivieron durante algún tiempo como náufragos en la isla.

Menos apoyo tiene la novelesca teoría de que Amelia Earhart y su copiloto, al no poder divisar Howland, se dirigieron a las Islas Marshall, dominadas por los japoneses. Allí fueron capturados como espías y ejecutados, o bien, tras una serie de negociaciones con Estados Unidos, llevadas en secreto para evitar un conflicto diplomático, se les permitió regresar a su país con identidades falsas. Poco después de su desaparición, el marido de Amelia Earhart publicó un libro basado en el diario de vuelo de su último viaje.