Familia Escipión

Dinastía patricia de Roma, perteneciente a la gens Cornelia. De ella forman parte varios políticos de los siglos IV y III a. C., que ocuparon cargos de magister equitum, tribuno, interrex, cónsul, dictador, pontífice máximo, legado, propretor, censor y edil.

Publio Cornelio Escipión (cónsul en el 218 y procónsul en el 217 a. C.) participó en la Segunda Guerra Púnica (218-201), dirigiendo las tropas romanas derrotadas por Aníbal en Marsella, Tesino y Trebia. Más tarde se unió a su hermano Cneo Cornelio Escipión el Calvo (cónsul en 222 a. C.) en Hispania y juntos consiguieron tomar Sagunto (217) e impedir que Asdrúbal franqueara el Ebro (batalla de Hibera, 215). Sin embargo, ambos morirían en acciones contra las tropas cartaginesas hacia el 212/11.

El hijo de Publio Cornelio Escipión, llamado Publio Cornelio Escipión Africano el Mayor (h. 235 - 183 a. C.), se tomaría la revancha venciendo definitivamente a Aníbal. Gracias al prestigio militar que había adquirido durante las anteriores luchas contra los cartagineses, obtuvo el mando de cuatro legiones de Hispania en el 211, a pesar de su juventud. Demostrando grandes dotes como estratega, como jefe de sus tropas y como diplomático en sus relaciones con los indígenas, consiguió tomar Cartagena (209) y derrotar a los cartagineses en Bailén y Alcalá del Río, haciéndose dueño de Andalucía. Allí fundó la ciudad de Itálica (Sevilla) para asentar a sus veteranos.


Publio Cornelio Escipión Africano el Mayor

Habiendo iniciado así la larga presencia de los romanos en la península Ibérica (206), Escipión el Africano consiguió autorización del Senado para continuar la lucha en la propia África, territorio de origen de los cartagineses (204). Con ayuda de los jefes númidas venció a diversos ejércitos cartagineses, hasta que en el 202 forzó el regreso a África del propio Aníbal y le derrotó en la batalla de Zama. Tras esta campaña, que consolidó la hegemonía romana en el Mediterráneo occidental, fue censor y cónsul (194), anticipando la idea de crear un Imperio Romano a imagen del que edificara Alejandro Magno. Acusado de corrupción por la oposición conservadora, se retiró a sus propiedades en Campania hasta su muerte.

Su hermano Lucio Cornelio Escipión el Asiático también combatió en las guerras púnicas y se hizo famoso como vencedor de Antíoco III de Siria en Magnesia (190 a. C.). Compartió con su hermano las acusaciones de malversación que les hizo Catón. En los años siguientes se distinguieron en la política y en las guerras de Roma su primo Publio Cornelio Escipión Násica, el hijo de éste, Publio Cornelio Escipión Násica Córculo, y el nieto, Publio Cornelio Escipión Násica Serapión.

La familia alcanzó de nuevo protagonismo en la lucha de Roma contra Cartago con Publio Cornelio Escipión Emiliano Africano el Menor (185-129 a. C.). En realidad era hijo de Paulo Emilio, el vencedor de la Tercera Guerra de Macedonia (171-168), pero fue adoptado por el hijo mayor de Publio Cornelio Escipión Africano el Mayor. Cuando Roma atizó al rey de Numidia contra los cartagineses, haciendo estallar la Tercera Guerra Púnica (149-146), este Escipión fue nombrado cónsul y puesto al mando del ejército romano (147). Desembarcó en África, conquistó la capital -Cartago- y la destruyó para siempre, reduciendo a sus habitantes a la esclavitud y convirtiendo su territorio (la actual Túnez) en provincia romana (146). Posteriormente fue censor y cónsul (134). Ante la persistente rebelión de la ciudad hispana de Numancia (desde el 154 a. C.), consiguió tomarla con un formidable ejército, matando y esclavizando a sus habitantes (133).