Fabio Fiallo

(Fabio Federico Fiallo Cabral; Santo Domingo, 1866 - La Habana, 1942) Poeta y narrador dominicano. Trovador por excelencia dentro de la lírica de su país, Fabio Fiallo es seguramente el mejor de los poetas eróticos que ha dado la República Dominicana. Participó activamente en la vida política de su país y se vio influido en lo literario por distintas tendencias estilísticas, lo que da a su producción un carácter ecléctico con predominio de los matices románticos y sentimentales.


Fabio Fiallo

Su interés por la política y su espíritu nacionalista lo impulsaron a adoptar una actitud de oposición a la invasión estadounidense de 1916. Fiallo dirigió diversos periódicos, entre ellos La Bandera Libre (1916), desde donde defendió ardorosamente la soberanía patria. Por este motivo fue encarcelado en la torre del homenaje de la Fortaleza Ozama y obligado por las tropas de ocupación estadounidenses a desfilar por las calles de la ciudad con el infamante traje de presidiario.

En el terreno político, Fabio Fiallo fue un ferviente horacista. Cada vez que una montonera (revuelta) estallaba, el poeta echaba mano al fusil, montaba su caballo y enfilaba hacia el lugar que en ese momento era escenario de combates. Pero él, que cantaba al amor y a la vida, no podía ser dador de muerte; así que, dominada o triunfante la revuelta, regresaba a la ciudad sin haber disparado el arma. Como recuerdo de aquellos días juveniles en que anduvo mezclado en las lides revolucionarias, hizo en su madurez una breve incursión en el campo de la poesía cívica (Canto a la bandera, 1925).

Su labor literaria estuvo vinculada en un principio al periodismo; fue director del semanario Hogar y más adelante fundó el periódico militante de inspiración nacionalista La Campaña. Fiallo es el poeta dominicano que más finamente ha cantado al amor, aunque a veces en forma algo irreverente. Su verbo apasionado, su porte elegante y su historia eran atributos que le ganaban el favor de las mujeres. Junto a su amigo el poeta nicaragüense Rubén Darío se paseó triunfante por París; solo o acompañado de personalidades del mundo de las letras, hizo lo mismo por otras ciudades del mundo. Sostuvo un apasionado epistolario con importantes mujeres, como la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou, treinta años menor que él, o Ana María Garasino, a quien le dedicó uno de sus cuentos.

La producción poética de Fabio Fiallo se halló particularmente influida por Gustavo Adolfo Bécquer y Heinrich Heine. También registró influencias de los modernistas y, en especial, de su amigo personal Rubén Darío, pero, en general, su obra se relaciona más con el romanticismo tardío de Bécquer que con el esteticismo modernista. Entre sus obras líricas más difundidas cabe citar Cantaba el ruiseñor (1910) y La canción de una vida (1926). Fue autor, asimismo, de varios textos en prosa, como Cuentos frágiles (1908), la novela Las manzanas de Mefisto (1934) y la obra dramática La cita (1936).