Eduardo Frei Montalva

(Santiago, 1911- id., 1982) Político chileno que fue presidente de la República entre 1964 y 1970. Durante su presidencia, Frei inició profundas reformas en la sociedad chilena: impulsó la reforma agraria y renegoció el control de las explotaciones del cobre con las empresas norteamericanas. Sin embargo, perdió pronto apoyos entre los sectores empresariales por su intervencionismo económico y, entre las clases populares, por los problemas derivados de la inflación.


Eduardo Frei Montalva

Eduardo Frei realizó sus estudios en el Seminario y luego en el Instituto de Humanidades, para ingresar enseguida en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en la que recibió el título de abogado en 1933. Esta universidad lo distinguió con el Gran Premio de Honor, en virtud de su condición de alumno brillante y de su destacado desempeño universitario. En sus años de estudiante fue dirigente de la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos, representando a Chile en el Congreso de Pax Romana que se celebró en Roma y en el que se formó la Confederación Iberoamericana de Estudiantes Universitarios, de la cual resultó elegido secretario general.

Finalizada su vida universitaria tomó la decisión de actuar en política, para lo cual optó por ingresar en el Partido Conservador, con el que coincidía por su fuerte cercanía a la Iglesia católica. Entre 1935 y 1937 se desempeñó como director del diario El Tarapacá, que se editaba en Iquique. A su regreso a Santiago se dedicó plenamente a la política, organizando la Falange Nacional (dentro del Partido Conservador), y al ejercicio de su profesión de forma independiente, además de dictar clases en la Universidad Católica.

En 1938 la Falange Nacional rompió con el partido que le sirvió de cuna y emergió como partido político independiente. Fue presidido por Frei en 1941, 1943 y 1945. Durante este tiempo se dedicó a escribir ensayos políticos que reflejaban sus ideas en materia social (Aún es tiempo y La política y el espíritu). Durante el gobierno de Juan Antonio Ríos fue nombrado ministro de Vías y Obras Públicas, cargo al que renunció diez meses después como protesta por considerar que se había hecho un uso excesivo de la fuerza para reprimir una manifestación de la oposición.

Fue elegido senador por Atacama y Coquimbo en 1949, en representación de la Falange Nacional. En 1957 esta formación se fusionó con el Partido Conservador Social Cristiano, constituyendo el Partido Demócrata Cristiano, en representación del cual Eduardo Frei fue elegido senador por Santiago en 1957. En 1958 fue designado candidato presidencial democristiano. Aunque perdió frente al liberal conservador Jorge Alessandri y fue sólo el tercer candidato más votado, duplicó el número de sufragios obtenidos por su partido en las elecciones legislativas inmediatamente anteriores.

Cuando en 1964 volvió a ser candidato para la presidencia de la República, resultó vencedor en los comicios presidenciales por mayoría absoluta, en parte por ser considerado la única alternativa posible al Frente de Acción Popular encabezado por el socialista Salvador Allende, al cual derrotó en las urnas como representante de una coalición que incluía la mayoría de las organizaciones no marxistas.

La presidencia de Eduardo Frei (1964-1970)

Sin necesidad de alianzas y apoyado en su propio partido (hecho prácticamente inédito en la política chilena) el gobierno de Frei gozó de una sólida estabilidad. Su administración se orientó al cumplimiento estricto del programa de gobierno que había presentado en la candidatura. El programa de Eduardo Frei, con el lema “Revolución en Libertad”, había dado a conocer los aspectos centrales de su proyecto político. Se proponían cambios sociales, económicos, políticos y educacionales de gran profundidad, con los cuales se deseaba corregir los desequilibrios de la sociedad chilena y todos aquellos problemas que tenían su origen en situaciones estructurales. De ahí el nombre de “Revolución” y el agregado de “Libertad”, que llevaba implícita la idea de realizar las reformas dentro del sistema político existente.

Entre las realizaciones del gobierno demócrata cristiano destaca la puesta en aplicación de una reforma educacional que amplió la enseñanza básica a ocho años; se renovaron los planes y programas de estudio, se implantó la educación preescolar y se impulsó la creación de jardines infantiles, a través de la ley de guarderías infantiles. Este esfuerzo significó un aumento considerable de alumnos y escuelas, sobre todo en el ámbito rural, todo ello apoyado por un programa de alfabetización de adultos que redujo el analfabetismo del 16 al 11%.


En el despacho presidencial

Dentro de las preocupaciones de carácter social se destacó la relativa a la vivienda, por lo que se creó el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que se abocó a la tarea de reducir el déficit habitacional del país. Los programas de salud también fueron muy importantes, como por ejemplo la creación de un programa de atención materno-infantil que incluía complementos de alimentación. Se construyeron 56 nuevos hospitales, duplicando el número de camas hospitalarias, y se promulgaron la ley sobre seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales y la ley de medicina curativa. Además se comenzó a aplicar un programa de planificación familiar. Todo esto ayudó a reducir la mortalidad general y la infantil de manera significativa. Se dio además un gran impulso a la organización comunitaria creando un programa de promoción popular y generando organizaciones vecinales, centros de madres y centros juveniles. A esto se agregó un importante incremento en la sindicalización de los trabajadores.

En lo económico, Frei desarrolló un ambicioso programa de acciones que comenzó con la creación de la Oficina de Planificación Nacional, destinada a diseñar los planes de desarrollo que se requerían para orientar las políticas gubernamentales y estableciendo un sistema de programación de la actividad de los diferentes organismos del Estado. Se promovió la redistribución del ingreso bajo la inspiración de un objetivo de justicia social.

Dentro de este contexto se enmarcó el impulso a la reforma agraria, sustentado en una reforma constitucional que supeditó la propiedad privada al bien común y complementado con una ley que permitió la sindicalización campesina, lo que significó integrar a los trabajadores del campo a la vida política nacional. La reforma agraria significó la expropiación de 1.300 predios, con una superficie total de 3,5 millones de hectáreas. El gobierno además se empeñó en un amplio programa de nacionalizaciones pactadas, entre las que destacó la adquisición de la mayoría de las empresas de la gran minería del cobre, la Compañía de Teléfonos y la Compañía de Electricidad. A ello se sumó la inversión en importantes empresas del Estado, tanto en sectores productivos (petroquímico, celulosa, siderúrgico), como de servicios (telecomunicaciones, televisión).

El desempeño del equipo económico de gobierno se puede medir con el crecimiento promedio del PGB en un 5% anual y el fin del endémico déficit fiscal. En materia de infraestructuras, se invirtió en mejoramiento de caminos, con la apertura del túnel de Lo Prado en el camino Valparaíso-Santiago; se iniciaron los trabajos del tren metropolitano de Santiago y se comenzó la construcción de un nuevo aeropuerto internacional para Santiago. Mención aparte merece la fuerte vocación latinoamericanista del gobierno de Frei, que se manifestó en el decidido apoyo a la formación del Pacto Andino, del cual Chile fue uno de los más destacados impulsores.


Frei Montalva ante el Palacio de la Moneda (1968)

Hacia 1967, sin embargo, el gobierno experimentó un cambio. Un alza de la inflación lo llevó a moderar la política económica. A su vez, la agitación social y política empezó a ir en aumento, y la oposición tanto de la derecha como de la izquierda empezó a fortalecer sus posiciones. No solamente los partidos políticos y las organizaciones sindicales empezaron a participar en las escenas públicas, sino que las Fuerzas Armadas también se convirtieron en nuevos y significativos actores.

Fue así como, en 1969, tuvo lugar el denominado “Tacnazo”, en el cual el general Roberto Viaux se acuarteló en el Regimiento Tacna de Santiago con numerosos oficiales, además de la tropa. Uno de los problemas centrales lo constituían los bajos sueldos de la oficialidad y otros asuntos corporativos. La mayoría de los sectores del país expresaron su solidaridad al Gobierno. Hasta octubre de 1969 no se solucionó el problema, y como consecuencia renunciaron a su puesto el ministro de Defensa y el Comandante en Jefe del Ejército, que fue sucedido por el General René Schnaider. Además, durante su gobierno se desarrolló la primera huelga del Poder Judicial en la historia del país, que vino a sumarse a la situación de efervescencia generalizada.

Sin posibilidad de presentarse a un segundo mandato, en las elecciones de 1970 apoyó al candidato de su partido, el democristiano Radomiro Tomic, que fue derrotado en toda regla por Salvador Allende. Frei se erigió en cabeza visible de la oposición al gobierno de Unidad Popular (1970-1973), y fue elegido senador en marzo de 1973, seis meses antes de la disolución de los cuerpos legislativos por el golpe militar que, protagonizado por el general Augusto Pinochet, derrocó al presidente Allende. Frei siguió siendo el jefe del Partido Demócrata Cristiano hasta que éste fue suspendido por el gobierno dictatorial en 1977, y pasó a engrosar las filas de la oposición al régimen que tácitamente había aceptado en un principio. Aunque en 1980 promovió boicotear el referéndum convocado por Pinochet para lograr la aprobación de la Constitución, no logró impedir la definitiva promulgación de la misma ese mismo año.

En su vida política recibió numerosas distinciones; fue doctor honoris causa de varias universidades europeas y americanas, miembro de la Comisión Brandt y dirigente mundial de la Democracia Cristiana Internacional. Escribió diversos libros, entre los que destacan Sentido y forma de una política, Pensamiento y acción, La verdad tiene su hora y Un mundo nuevo. Su hijo Eduardo Frei Ruiz-Tagle (Santiago de Chile, 1942) ganó en 1993 las elecciones chilenas y presidió el país entre 1994 y 2000.