Gustaf Fröding

(Alster, 1860 - Estocolmo, 1911) Poeta sueco de gran raigambre popular y extrema versatilidad lírica. Durante gran parte de su vida sufrió de esquizofrenia y pasó largos períodos internado en hospitales mentales y casas de reposo. En su obra se reflejan las ideas radicales de los años 1880 y la simpatía con los más necesitados, pero también los sueños de grandeza nietzscheanos, tal vez una compensación por la propia fragilidad. Contemporáneo de Verlaine, también puede considerársele en cierto sentido un poeta maldito; sin embargo, Fröding fue demasiado multifacético como para dejarse clasificar tan fácilmente; era un conocedor de la poesía universal, con natural facilidad para el pastiche y la parodia, aunque también describió los bailes populares, el amor simple y a menudo desdichado y la naturaleza. Uno de sus poemas, de tono demasiado erótico para la época, motivó un proceso contra él.


Gustaf Fröding

Gustaf Fröding estudió en Upsala y leyó entonces con entusiasmo a Burns, Shelley y Byron. En 1885 publicó sus primeras poesías en el periódico provinciano Karlstadstidningen (Diario de Karlstad), de cuya redacción pasó a formar parte en 1887. Durante el invierno de 1889-90 residió en Alemania, donde estudió a Heine, en cuya obra inspiró divertidas parodias en lengua alemana; escribió allí en parte su primera colección poética, Guitarra y acordeón (1891), que alcanzó muy pronto notable popularidad y fue seguida en 1894 por nuevas poesías.

Tras la publicación de unas composiciones poéticas värmlandesas de tema y acento populares, Historietas y anécdotas, apareció su tercera colección, Gotas y jirones (1896), posiblemente superior a las precedentes debido a la presentación de un mundo humano sencillo pero profundamente intuido y a la calidad melódica del canto, perfecto hasta el virtuosismo en la seguridad de la estructura técnica. En los siguientes poemas de Gustaf Fröding aparecería, progresivamente acentuado, un tono de pasión exasperada, o bien de angustia metafísica.

Desde 1898 hasta 1905 vivió internado (a causa de una dolencia mental) en el hospital de Upsala y en otras instituciones benéficas, y dejó de escribir. En 1910 apareció Rebusca, refundición de anteriores composiciones líricas y agudos artículos de crítica literaria. Las melodías populares y las mejores escenas del género de Fröding han inspirado a compositores como Peterson-Berger, Sjögren, Stenhammar y otros, y permanecen vivas todavía en Suecia, incluso en los ambientes más elementales desde el punto de vista cultural.

En un país en el que la literatura ha sido siempre realista y popular en su tono, los bocetos en verso y las escenas campesinas de Fröding (recopilados más tarde, junto con composiciones de diversa entonación, bajo la rúbrica de Arias del Värmland) tuvieron una excelente acogida. Pronto se hicieron populares "Nuestro preboste", retrato de sabroso realismo campesino, en tono chancero y levemente caricaturesco; "Jan Ersa y Per Persa", boceto del espíritu pendenciero de los campesinos con dos personajes que se han hecho proverbiales; o "Jonte y Brunte", dibujo lleno de humana simpatía de un criado anciano y un caballo viejo que al oscurecer regresan a casa cansados, saboreando de antemano el reposo.

"Elección penosa" repite, ligeramente dramatizado, el motivo popular de la disyuntiva en la elección para marido entre un anciano rico y un joven ausente en busca de fortuna, elección que concluye con la preferencia concedida al viejo viudo regañón, jorobado y que apenas se sostiene: tanto puede en la joven campesina el amor del dinero. "Se bailaba allí en el camino" es la descripción de una animada danza nocturna al aire libre, de ritmo ajustado al del baile, toda ella llena de observaciones precisas y nombres propios, a la que siguen cantos báquicos según una tradición particularmente característica de la patria del autor, cancioncitas a imitación de las populares y composiciones en las cuales el poeta se complace en contar consejas y leyendas.

No faltan en la obra de Fröding poemas de sensibilidad romántica, con composiciones que expresan la sensación dolorosa de la soledad del individuo ("Un extraño", "Junto al lecho del enfermo"), la fugacidad de la alegría de vivir que muere apenas gustada ("Lifsglädjen"), la impotencia humana ante los elementos y el curso ineluctable de las cosas ("Världens gáng"), el amor a tierras lejanas ("Jag ville, jag vore") o el gusto por lo primitivo y lo exótico. Pero esta sensibilidad, que a veces se detiene en reminiscencias de poetas amados como Heine y Atterbom, por lo general no tiene nada que ver con el "pathos" de los grandes poetas del romanticismo, y se presenta limitada y como filtrada por la visión realista.

Poeta idílico en el sentido etimológico de la palabra, Fröding no brilla a la hora de tratar una materia difícil o elevada, sino al disponer y acomodar poéticamente una materia campesina y formas popularmente cotidianas. Probablemente alcanzó sus mejores efectos cuando iluminó casos humildes de cordial enternecimiento, de dolorosa compasión. Es el caso de "El baile", un poemita narrativo en diez partes de metro y ritmo variados, en el cual el poeta se complace en evocar con deliciosa abundancia de pormenores y despreocupada ironía, que en Italia tiene su correspondencia en el modo literario de Gozzano, el papel que desempeñó en un baile solemne celebrado en una ciudad provinciana, con su frac prestado, con la falta de un botón en la pechera de la camisa y un zapato roto.

"El poeta Wennerbom" retrata a un viejo poeta que un día de sol sale de la posada con una botella de aguardiente y se sienta en la hierba del jardín público, tomando un trago de cuando en cuando, y murmurando palabras para sí, borracho, mientras cuchichean los pájaros en derredor, susurran los insectos y la botella brilla al sol. Al reproducir esta humanidad tosca y triste de una manera minuciosa, iluminada por una dolorosa y melancólica simpatía, la poesía de Fröding alcanza su cenit.