Guillermo II

(Berlín, 1859 - Doorn, Países Bajos, 1941) Rey de Prusia y emperador de Alemania (1888-1918). Hijo de Federico III de Prusia y la princesa Victoria de Inglaterra, fue proclamado emperador de Alemania en 1888, tras el breve reinado de su padre. Destituyó al canciller Bismarck e inició un plan de reformas internas que lanzaría a Alemania a la industrialización, pero no pudo impedir, sin embargo, que el Partido Socialdemócrata alemán se impusiera progresivamente como primera fuerza política. En materia de asuntos exteriores, promovió las acciones colonialistas como réplica a la política expansionista del Reino Unido, país al que forzó a establecer la alianza con Francia y Rusia; por su parte, Guillermo impulsó la Triple Alianza, quedando con ello definidos los dos bloques que serían los futuros contendientes de la Primera Guerra Mundial. Durante el conflicto, el emperador fue cediendo el poder militar a Hindenburg y Ludendorff, e intentó mantener el poder político; así, puso todo su empeño en prolongar las hostilidades hasta el armisticio de 1918, conseguido lo cual se exilió en los Países Bajos, donde moriría.


Guillermo II de Alemania

Elevado al trono en 1888 tras la muerte de su padre, Federico III, Guillermo II de Alemania hizo gala de una energía exuberante en el manejo de los asuntos de gobierno, tanto interiores como exteriores, y en la dirección de la Armada y el Ejército. Deseando gobernar personalmente, en 1890 hizo dimitir a Otto von Bismarck de la cancillería, que fue en adelante instrumento dócil de sus deseos imperiales. Ardiente defensor de la teoría del derecho divino de los reyes y autócrata furibundo por tradición y temperamento, estremeció a Europa con sus discursos, que revelaban una exaltada noción de su superioridad imperial y pregonaban su decisión de mantener las altas tradiciones monárquicas de los Hohenzollern.

Con el objetivo de acrecentar el poderío germano y de conseguir para su país un alto puesto en la esfera de la Weltpolitik, no perdió ocasión de llevar a efecto una audaz política de expansión colonial. Cultivando la amistad con Turquía, fomentó al mismo tiempo los intereses comerciales y financieros de Alemania con el Próximo Oriente. Su íntima relación con el Ejército y la creación de una poderosa Armada le proporcionaron los medios para defender sus intereses.

En el orden interior surgió un factor insoslayable: el auge de la social-democracia, que, a pesar del sentido de autocracia imperial de que estaba imbuido el emperador, lo obligó en varias ocasiones a tolerar el abandono o la derrota, por reaccionarios o imposibles, de diversos proyectos. La Primera Guerra Mundial ensombreció los últimos años de su reinado. Entre los grandes acontecimientos de un período abundante en ellos destacan las relaciones del emperador, durante el desarrollo de la contienda, con el Partido Radical Socialista, y la controversia con Estados Unidos sobre la marina mercante armada, que tuvo por consecuencia la entrada de este país en la guerra.

La derrota de los ejércitos alemanes en el otoño de 1918 y la expansión de la propaganda revolucionaria hicieron insostenible la situación del emperador, que abdicó el 9 de noviembre de 1918 y se refugió en Holanda, donde más tarde compró una finca en Doorn. Allí murió el 11 de abril de 1921 la emperatriz, que antes de su matrimonio en 1881 había sido princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Augustenburg. El 5 de noviembre de 1922, Guillermo II contrajo segundas nupcias con Hermine de Schoenaich-Carolath, princesa de Reuss (1887-1947). De su primer matrimonio tuvo Guillermo seis hijos y una hija.