Oscar de la Hoya

(Los Ángeles, 1973) Boxeador, cantante y promotor estadounidense. Mencionar el nombre de Oscar de la Hoya entre los aficionados al boxeo equivale a referirse a uno de los mitos actuales de este deporte. Y es que sus numerosos triunfos y su particular personalidad (dentro y fuera del ring) le han convertido en todo un personaje que arrastra a miles de seguidores incondicionales.

De la Hoya es un californiano de origen mexicano nacido en Los Ángeles en 1973. Hijo de un púgil y de una cantante, en su adolescencia se dejó ganar por la influencia paterna y se inclinó hacia el boxeo. Pese a ello, la música sigue siendo hoy su pasión. Es un hombre versátil, capaz de ser un número uno de los rings pero también de cantar como profesional.


Oscar de la Hoya

La historia como boxeador de Oscar empieza cuando su hermano le coloca su primer par de guantes en un juego infantil. Pese a todo, al crecer actúa como un niño miedoso y por eso su padre decide apuntarlo a un gimnasio para que supere sus temores. Es en el Eastside Boxing Club de Los Ángeles cuando se da cuenta de la potencia de su legendaria izquierda.

El joven de la Hoya coge confianza y empieza a pelear como amateur en centenares de combates, de los que gana más de 200. Sus triunfos y su fama crecen sin parar. Son los primeros pasos de The Golden Boy, el apodo con el que acabará siendo conocido internacionalmente.

Oscar de la Hoya ha hecho historia en el boxeo al haber sido el único púgil capaz de ostentar seis cinturones. En su currículum se agolpan títulos como el de Campeón Liviano Júnior de la OMB por dos veces consecutivas, Campeón Liviano de la OMB, Campeón Liviano de la FIB, Campeón Welter Júnior de la CMB y Campeón Welter absoluto de la CMB. La lista se completa con su trofeo de más valor deportivo y simbólico: la Medalla de Oro de los Juegos Olímpicos de Barcelona’92.


En el ring

Después de su triunfo olímpico De la Hoya empezó a ser boxeador profesional. Aunque su manera de pelear destaca por los pocos golpes que recibe, los resultados siempre le respaldaron: de 14 peleas ganó 12 (8 de ellas por KO) y tan sólo perdió 2. En 1996 consiguió prestigio mundial al derrotar en un combate en Las Vegas al legendario boxeador mexicano Julio Cesar Chávez y a Pender Whitaker en otra pelea del mismo año.

1998 fue otro de los grandes momentos de Oscar de la Hoya. Se alzó con el campeonato de la WBA al ganar a Patrick Charpentier y los triunfos aumentaron su cotización, llegando a cobrar millones de dólares por combates como el que le enfrentó a Bernard Hopkins. Su carrera se desarrollaba muy positivamente y, de hecho, tan sólo tuvo una mancha negra destacable: su derrota por puntos frente al Campeón de la Federación Internacional de Boxeo, Félix Trinidad, en septiembre de 1999.

Ese año, por causalidad, comenzó la trayectoria musical de Oscar de la Hoya, al cantar medio en broma durante una cena con el famoso Don Francisco. Éste se sorprendió de su arte y le invitó a actuar en su programa, a lo que se negó porque debía ir al popular Show de Cristina. Sorprendentemente, cuando llegó a este programa se encontró con un mariachi preparado para actuar con él. El boxeador cantó sin ensayar la ranchera Amor de los Dos. Lo hizo tan bien que muy poco después firmó un contrato con EMI. Fruto de ello es el lanzamiento de un disco con su mismo nombre, Oscar de la Hoya.

Es un trabajo heterogéneo con ritmos como el bolero, las baladas o la música dance y cuyo primer single es Ven a mi – Run to me, lanzado a la vez en inglés y español. Consiguió una buena aceptación entre el público, especialmente el latino, y fue incluso nominado como mejor álbum latino pop de los Grammy. Pese a todo, el púgil decidió no seguir cantando profesionalmente.

Cumplidos ya los 30 años, y aunque boxea en contadas ocasiones, Oscar de la Hoya prepara su futuro fuera de los rings. Recientemente ha fundado la empresa Golden Boy Promotions, dedicada a la promoción de combates de boxeadores latinos.