Isabel de Villena

(1430-1490) Hija ilegítima de don Enrique de Villena, nació tal vez en Valencia, donde fue educada por su tía, la reina María, esposa de Alfonso V de Aragón, ya que a los cuatro años quedó huérfana. Su verdadero nombre era el de Leonor Manuel, identidad que cambió al ingresar en el monasterio de franciscanas clarisas de la Santísima Trinidad de Valencia.

Es autora de una Vida de Jesús, escrita en valenciano para las monjas de su convento, del cual llegó a ser priora en el año 1463. La obra se estructura en torno a la biografía de Jesús y se hilvana con una serie de comentarios minuciosos sobre el Evangelio que muestran gran maestría en la recreación de imágenes destinadas a mover la devoción del lector. Se trata de una técnica de meditación tomada del espíritu franciscano de "imitación de Cristo", que debió de conocer por las Meditationes Vitae Christi, de autor anónimo, y por la Vita Christi, de F. Eiximenis.

La sensibilidad y la delicadeza, patentes en un lenguaje cargado de diminutivos y expresiones afectivas, son algunas de las características del texto, que revela también su condición femenina por el papel destacado que otorga a las mujeres en la narración de la vida de Jesús, un hecho que ha sido interpretado como una reacción ante el contenido misógino de L'espill, de J. Roig, a quien la autora pudo conocer dada la circunstancia de que una de sus hijas profesaba precisamente en el convento de la Santísima Trinidad.

En el libro abundan los comentarios patrísticos y las citas de autores clásicos, pues no en vano Isabel de Villena unió su vocación religiosa a su afición a las letras. Escenas y descripciones de fiestas y banquetes, figuras alegóricas, como en la novela cortesana y de caballerías de su época, se intercalan con los contenidos religiosos de la obra. Isabel de Villena murió de peste el 2 de julio de 1490.