Nicole Kidman

(Nicole Mary Kidman; Honolulu, Hawai, 1967) Actriz australiana. Hasta su llegada a Hollywood, a fines de la década de 1980, residió en Australia, donde comenzó su trayectoria artística. Descendiente de una aristocrática familia australiana, era hija de Anthony Kidman, bioquímico y psicólogo autor de varios libros de divulgación científica y reputado conferenciante, y de una enfermera, Janelle Hawley, editora de los libros de su marido.


Nicole Kidman

Comenzó a estudiar danza a los tres años de edad y, desde la adolescencia, siguió estudios de arte dramático en el St. Martins Youth Theater de Melbourne. Inclinada inicialmente hacia el teatro, debutó en los escenarios del Australian Theatre for Young People de Sydney y del Philip Street Theatre. Pero muy pronto hizo sus primeras apariciones en el cine (en Bush Christmas, 1982), y en la televisión (en la miniserie Vietnam, que le valió el premio a la mejor actriz de 1984).

Cuatro años después, obtuvo un gran éxito internacional con Calma total (1988), de Phillip Noyce, producción australiana de George Miller que despertó el interés de Hollywood. Basada en una novela de Charles Williams, cuenta la historia de una pareja, interpretada por Kidman y Sam Neill, que se embarca en un yate para superar las secuelas que un accidente de coche ha dejado en la mujer. En alta mar encuentran un barco accidentado y rescatan al único superviviente, que en realidad es un peligroso asesino.

Días de trueno (1990), de Tony Scott, fue su primera película en Estados Unidos. Se trataba de un proyecto puesto en marcha por Tom Cruise y el productor Jerry Bruckheimer para repetir el éxito que había obtenido Top Gun (1986), la película que lanzó a la fama a Cruise. Se encargó la dirección al mismo director, el británico Tony Scott, y el guión al reputado Robert Towne. Ambientada en el mundo de las carreras de coches de velocidad, no consiguió superar las cifras de Top Gun, aunque sí su calidad. La historia de amor que protagonizaba con Nicole Kidman en la pantalla se prolongó en la vida real y se convirtieron en una de las parejas más sólidas de Hollywood.

Sin duda, su actuación en Días de trueno y, sobre todo, su matrimonio con Tom Cruise le abrieron las puertas de la industria americana. Billy Bathgate (1991), de Robert Benton, fue su siguiente película. Adaptación escrita por el director y dramaturgo británico Tom Stoppard de la novela homónima de E. L. Doctorow, cuenta la ascensión del joven Bathgate dentro de la banda del mítico gángster Dutch Schultz, interpretado por Dustin Hoffman. Kidman interpretaba en ella a Drew Preston, la amante del gángster que propicia su caída.

En su siguiente película volvió a encontrarse con Tom Cruise: Un horizonte muy lejano (1992), dirigida por Ron Howard, fue un vehículo producido a mayor gloria de la pareja para aprovechar comercialmente su popularidad. Los personajes que interpretan parecen inspirados en sus respectivas trayectorias: una chica de buena familia que rompe con su pasado y un joven luchador que consigue su amor. En este melodrama, ambientado a finales del siglo pasado, Cruise interpreta a Joe Donnelly, un irlandés que huye a los Estados Unidos después de la muerte de su padre, ante las amenazas del terrateniente local. Junto con él escapa Shannon (Kidman), la hija del terrateniente, que finge ser su hermana y con la que no deja de pelear durante toda la película. Tras una larga serie de peripecias, el amor acaba por triunfar cuando Joe consigue su ansiado pedazo de tierra en la gran carrera hacia Oklahoma de 1893.

Una de las mejores interpretaciones de Kidman en la gran pantalla fue la de Suzanne Stone, la ambiciosa protagonista de Todo por un sueño (1995), de Gus Van Sant, una cruel sátira sobre la obsesión americana por la fama. Suzanne, la chica del tiempo de una pequeña emisora de televisión, planea asesinar a su marido, interpretado por Matt Dillon, para que no se interponga en su carrera hacia el estrellato televisivo. Un espléndido guión de Buck Henry, que se mueve en los límites de la comedia negra y el esperpento, proporcionó al independiente Van Sant su primer trabajo abiertamente comercial. Kidman interpretó uno de los grandes papeles de su carrera y mereció el Globo de Oro a la mejor interpretación femenina del año.


Nicole Kidman en Eyes wide shut (1998), de Kubrick

Dedicada a su marido Cruise, a los dos hijos que adoptaron y al culto a la iglesia de la Cienciología a la que ambos pertenecían, Nicole Kidman redujo el número de sus apariciones en la pantalla y se volcó en algunas obras de teatro que tuvieron gran éxito. Participó en la tercera entrega de Batman (Batman Forever, 1995), de Joel Schumacher, en la que interpreta a la bella psicóloga Chase Meridian. Posteriormente rodó Eyes wide shut (1998), película póstuma de Stanley Kubrick, en la que volvió a coincidir con su marido y que resultó controvertida por su contenido erótico.

El 5 de febrero de 2001, después de once años de matrimonio, la envidiada pareja Cruise-Kidman anunció su separación. Los avatares sentimentales de la actriz coincidieron con uno de los mejores momentos de su carrera cinematográfica. Ese mismo año protagonizó Los otros, película del director español Alejandro Amenábar que arrasó en el mercado estadounidense, y la comedia musical Moulin Rouge, un rotundo éxito de crítica y taquilla que le valió el Globo de Oro y la nominación al Oscar.

En 2002 y a las órdenes de Stephen Daldry, interpretó a la escritora británica Virginia Woolf en Las horas, largometraje elegido como mejor película del año por la crítica estadounidense. Su trabajo fue igualmente reconocido con la concesión del Globo de Oro a la mejor actriz, el Oso de plata del Festival de Berlín (ex aequo con sus compañeras de reparto Meryl Streep y Julianne Moore), el premio Bafta de la Academia británica y el Oscar de Hollywood a la mejor actriz.


En Dogville (2003)

Kidman dio continuidad a sus buenas relaciones con el cine europeo como protagonista de Dogville, nueva apuesta cinematográfica del realizador nórdico Lars von Trier. En 2004 estrenó una película de Sidney Pollack, La intérprete, en la que daba vida a una intérprete de la ONU que escucha una peligrosa conversación sobre un conflicto internacional.

En 2005 estrenó Embrujada, un filme de Nora Ephron que revisa la serie televisiva que tanto éxito tuvo en la década de los sesenta. En enero de 2006 fue nombrada embajadora de buena voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), institución con la que se comprometió para promover los derechos de la mujer y la igualdad de géneros en todo el mundo. Poco después, en junio de ese mismo año, su boda con Keith Urban (con quien mantenía una intensa relación tras divorciarse de Tom Cruise) causó una gran conmoción en Sidney.