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Kim Young Sam

(Kyungsangnam, 1927) Político surcoreano que fue presidente de Corea del Sur entre 1993 y 1998, el primer presidente civil del país desde que en 1961 se estableciera la dictadura militar. Se graduó en la Universidad Nacional de Seúl en 1952, tras lo que se alistó en las Fuerzas Armadas Coreanas con las que participó en la Guerra de Corea.

En 1954 fue elegido por primera vez para la Asamblea Nacional, pero dimitió de su cargo en protesta por el intento del presidente Syngman Rhee de modificar la Constitución. Kim Young Sam se convirtió en el principal defensor de la democracia durante el gobierno del general Park Chung-hee, quien había obtenido el poder tras un golpe de Estado en 1961. Cuando el presidente Park aplazó las elecciones democráticas previstas para 1975, Kim pidió su dimisión.


Kim Young Sam

Sus continuas protestas desde su nuevo puesto como presidente del Nuevo Partido Democrático, que incitaban a la protesta popular, provocaron su expulsión de la Asamblea Nacional en 1979 acusado de amenazar el orden constitucional. Ese mismo año fue sometido a dos años de arresto domiciliario por el gobierno que sustituyó a Park tras su asesinato. Un año más tarde le fue prohibida cualquier participación en actividades políticas, debido a que sus críticas al gobierno cada vez se hacían más duras, ya que mantenía que el régimen de Seúl era una auténtica dictadura en la que se incumplían los derechos humanos.

Cuando en 1987 se le permitió regresar a la actividad política se presentó a las elecciones presidenciales convocadas por el presidente Chun Doo Hwan, tras las masivas protestas de los estudiantes y la clase media en las que se pedían profundas reformas democráticas y la inminente celebración de las Olimpiadas. Sin embargo, no llegó a un acuerdo con el otro líder de la oposición, Kim Dae Young, para presentar una lista conjunta, lo que permitió la victoria del candidato del oficialista Partido de la Renovación Democrática, Roh Tae Woo, con tan solo el 36% de los votos.

En 1990 se alió con Roh Tae Woo y Kim Jong Pil, presidente del Nuevo Partido Republicano Democrático, para fundar el Partido Demócrata Liberal (PDL), con el objetivo de iniciar una serie de reformas políticas que hasta entonces habían hecho imposible las continuas luchas entre los partidos. Este nuevo partido poseía 216 de los 299 escaños del Parlamento, lo que fue duramente criticado por Kim Dae Jung, quien veía en la nueva formación una continuación del régimen militar. Pronto surgieron las disputas internas por ocupar una mejor posición en el seno del partido. Kim Young Sam consiguió ser reconocido como vicepresidente del Partido Demócrata Liberal, tras amenazar con abandonar la coalición si no se le concedía la capacidad de nombrar el 50% de los candidatos del partido a las elecciones de 1992.

El fracaso electoral de las elecciones legislativas del 24 de marzo de 1992 otorgó la presidencia del PDL al antiguo líder disidente, tras lo que fue nombrado candidato a las elecciones presidenciales previstas para fin de año del que fue candidato en las elecciones de 1992. Cuando el 25 de febrero de 1993 asumió oficialmente el cargo, tras haber obtenido el 41,4% de los votos, anunció el comienzo de una campaña contra la corrupción, que se había convertido en algo endémico en la administración surcoreana y que pretendía erradicar en los primeros años de su mandato.

Los funcionarios tuvieron que comenzar a justificar sus gastos, por lo que se vieron sometidos a un estricto control. Dos antiguos ministros de defensas fueron procesados por aceptar sobornos a la hora de otorgar ciertos contratos referentes a la defensa nacional, este escándalo afectó a las fuerzas aéreas y a la marina, que vieron cómo numerosos oficiales fueron expulsados del servicio o sufrieron la suspensión de su promoción. Sin lugar a dudas, las medidas más drásticas tomadas por Kim Young Sam fueron las órdenes que obligaban a los surcoreanos a utilizar su verdadero nombre en las transacciones financieras y la reforma del sistema de crédito. Los asesores del presidente calculaban que existían 15 billones de dólares en dinero negro que escapaban al control del fisco y que en la mayoría de los casos tenían un destino delictivo.

Privatizó la mayor parte de los consorcios nacionales y promulgó una serie de medidas que daban una mayor libertad para la creación de nuevos grupos industriales. En los inicios de su mandato las relaciones con Corea del Norte se deterioraron notablemente debido al programa de armas nucleares secretas desarrollado por este último país. La muerte del legendario presidente norcoreano Kim Il Sung, en julio de 1994, permitió la firma de un tratado de no proliferación entre Corea del Norte y Estados Unidos y que Kim Young Sam aceptase la celebración de la primera cumbre de las dos Coreas.

Las reformas se vieron frenadas cuando el caso de las comisiones de los contratos de defensa salpicó a los antiguos presidentes Chun Doo Hwan y Roh Tae Woo. Sin embargo, Kim Young Sam consiguió destruir la Sociedad Única, grupo secreto militar al que estaban adheridos los dos ex-presidentes y que controlaba el poder desde la sombra. El gobierno de Kim se vio gravemente afectado por las acusaciones del Partido Democrático sobre el origen sospechoso de los fondos de la campaña presidencial, procedentes de la orden del monje budista Chogge. Este hecho, sumado a una serie de iniciativas de carácter autoritario, hizo que la popularidad del presidente empezara a decrecer a finales de 1994.

En las elecciones locales y provinciales perdió 10 de las 15 circunscripciones metropolitanas, lo que le obligó a reformar el desprestigiado PDL transformándolo en el Partido de la Nueva Era (PNC). Cuando parecía que había recuperado su prestigio, como demostraron los resultados de las elecciones legislativas de 1996 que le concedieron la mayoría absoluta, estalló un nuevo escándalo que tenía como protagonista a su hijo Kim Kyun Chul. Éste fue arrestado bajo las acusaciones de cohecho y evasión de impuestos. Los estudiantes salieron a la calle y en unas violentas protestas pidieron la dimisión de Kim Young Sam, el cual no podía presentarse a las elecciones al estar prohibido por la Constitución. En febrero fue sustituido por el viejo líder de la oposición Kim Dae Jung, quien derrotó al candidato apoyado por el partido del presidente.

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