Ladislao Kubala

(Budapest, 1927 - Barcelona, 2002) Futbolista español de origen húngaro. Fue uno de los jugadores más emblemáticos de la década de los años cincuenta del siglo XX y el único futbolista del mundo que, a lo largo de su carrera deportiva, defendió los colores de tres selecciones nacionales; Hungría, Checoslovaquia y España.

Kubala comenzó a practicar el fútbol en la Escuela de la Federación Húngara, donde permaneció un par de temporadas hasta que en 1939 ingresó en las filas del Ganz, equipo de la Tercera División de su país. En 1944 ya debutó en Primera con el Ferencvaros y, apenas cumplidos los 17 años, fue convocado por el seleccionador nacional para disputar contra Austria su primer partido como internacional.


Ladislao Kubala

En 1945 fichó por el Bratislava checoslovaco aunque de nuevo regresó a Hungría para firmar contrato con su antiguo club, el Ferencvaros, rebautizado ahora como Vasas. Durante tres temporadas, fue jugador internacional de la selección de Checoslovaquia en once ocasiones y del combinado nacional húngaro en otras seis.

En 1948 abandonó su país natal y se estableció en Zürich, donde mantuvo contactos con el Torino, aunque el club italiano modificó a última hora las condiciones económicas y se frustró el fichaje. Entonces viajó a Roma y, junto con refugiados polacos, yugoslavos, rumanos y húngaros, formó parte de un equipo de exiliados, el Hungaria, que realizaba exhibiciones por toda Europa.

En abril de 1951 llegó a España y fichó por el F.C.Barcelona, gracias a la mediación de Samitier. Después de dos años en el país logró cambiar su condición de apátrida por la ciudadanía española y convertirse en uno de los jugadores más valorados por la afición del equipo culé. Desde su debut con la camiseta blaugrana el 29 de abril de 1951 frente al Sevilla en partido de Copa, Kubala fue jugador del Barça durante una larga década en la que disputó más de 300 partidos y marcó cerca de 250 goles.

Su palmarés con el club catalán incluye cuatro títulos de Liga (1952, 1953, 1959, 1960), dos Copas de Feria (1958, 1960), cinco Copas del Generalísimo (1951, 1952, 1953, 1957, 1959), dos Copas Eva Duarte y una Copa Latina. En el año de su retirada, 1961, llegó a disputar la final de la Copa de Europa frente al Benfica, aunque fue el equipo portugués quien logró el título. Con la selección nacional española debutó el 5 de julio de 1953, en un partido disputado frente al combinado argentino, y fue jugador internacional en diecinueve ocasiones más, la última de ellas frente a Francia, el 2 de abril de 1961. En total, marcó diez goles con la camiseta nacional.

Después de su retirada como jugador, continuó ligado al equipo técnico del Barça como director de la Escuela de Futbolistas y entrenador del primer equipo en la temporada 1962-1963. Después pasó fugazmente por el banquillo del Murcia y del Español antes de viajar a Canadá, donde firmó contrato como entrenador, primero del Toronto Falcon's (1965-1966) y después del Toronto City (1966-1967). En 1968 regresó a España para hacerse cargo del Córdoba y, un año después, fue designado entrenador de la selección española; cargo que ejerció hasta 1980. Kubala fue seleccionador nacional en 68 partidos, 36 de ellos oficiales, y logró firmar una tarjeta de 31 victorias, 21 empates y 16 derrotas.

Entre 1982 y 1986 fue entrenador del Al Hilal de Riad (Arabia Saudí) y, a su regreso a España, fue "míster" consecutivamente del Real Murcia, el Málaga y el Elche de Alicante. En 1990, fue elegido presidente de la Asociación de ex-jugadores del F.C. Barcelona y en 1991 fue nombrado seleccionador adjunto del Equipo Olímpico español, dirigido por Vicente Miera, que ganó la medalla de oro en los Juegos de Barcelona 1992. El fútbol español le rindió un merecido homenaje el 24 de abril de 1993 en el estadio de Montjuic de Barcelona, con un partido que disputaron la selección de Cataluña y un combinado internacional. En 1995 fue contratado por la Federación Paraguaya como director técnico de su selección nacional con el objetivo de preparar las eliminatorias del Mundial de 1998 pero renunció al cargo y regresó a España.