Ricardo Lagos

(Santiago, 1938) Político chileno, presidente de Chile entre 2000 y 2006. Segundo presidente socialista en la historia de Chile, mantuvo una gestión moderada, según los acuerdos de coalición con la Democracia Cristiana, y preservó el dinamismo económico. Rechazando la tentación del desquite, en aras de la reconciliación nacional, superó con habilidad las diversas crisis derivadas de la caída y desafuero de Pinochet, al mismo tiempo que impulsaba la recuperación de la memoria histórica y la reparación de los daños físicos y morales infligidos a las víctimas de la dictadura.

Ricardo Froilán Lagos Escobar nació en Santiago el 2 de marzo de 1938, hijo único de un agricultor acomodado, Froilán Lagos, y de Emma Escobar Morales, de una familia de tradición liberal. Su padre falleció cuando él sólo contaba ocho años. Estudió el bachillerato en el Instituto Nacional y en 1955 ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, donde dio sus primeros pasos políticos como presidente del Centro de Alumnos, un sindicato estudiantil.


Ricardo Lagos

Terminó la licenciatura en 1960 con una memoria sobre La concentración del poder económico, que recibió la máxima calificación y con la que mostró su inclinación por los problemas económicos. Amplió su formación de 1960 a 1962 en la Universidad estadounidense de Duke (Carolina del Norte), por la que se doctoró en 1966.

Fue militante del Partido Radical, que abandonó en 1961 en protesta por su alianza con el Gobierno conservador del presidente Jorge Alessandri, y empezó a actuar como “independiente de izquierdas” hasta su ingreso en el Partido Socialista de Chile (PS) en 1970. Dispuesto a proseguir su carrera académica, fue profesor de la Universidad de Santiago, director de la Escuela de Ciencias Políticas y Administración (1967-1969) y secretario general y director del Instituto de Economía (1971-1972).

Tras su adhesión al Frente Popular, prestó algunos servicios diplomáticos en la delegación chilena en la ONU y fue designado embajador en Moscú por el presidente Salvador Allende (1972), pero la Cámara de Diputados no aprobó su nombramiento. Al producirse el golpe de estado militar encabezado por el general Augusto Pinochet (11 de septiembre de 1973), Lagos era director del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, dependiente de la ONU, lo que le permitió escapar de la represión y exiliarse con su familia en Buenos Aires, donde ejerció como profesor en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). También fue profesor visitante en la Universidad de Carolina del Norte y consultor del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 1975.

Regresó a Chile en 1978, como funcionario del Programa Regional de Empleo de la ONU, a cubierto de la arbitrariedad dictatorial, y muy pronto se mostró activo en la oposición contra Pinochet, en la semiclandestinidad, como dirigente del PS, para cuyo comité ejecutivo fue elegido en 1982. Presidente de la Alianza Democrática (1983-1984), primera coalición que aglutinó a todos los partidos moderados, se identificó con los sectores socialdemócratas que reflexionaban sobre las consecuencias desastrosas de la deriva del PS hacia posiciones marxistas-leninistas, y propugnó la convergencia con otras fuerzas opositoras moderadas, en particular la Democracia Cristiana. En 1983 cesó como funcionario internacional para centrarse en la política.

En 1987 fue uno de los fundadores del Partido para la Democracia (PPD), que asumió un decisivo protagonismo en la formación de la Concertación de los Partidos de la Democracia (CPD), referencia y alianza de los dieciséis grupos políticos moderados que propugnaron el voto negativo en el plebiscito organizado para perpetuar la dictadura. Lagos ganó una gran notoriedad cuando en un programa televisivo se refirió a los “ocho años de torturas, de asesinatos, de violación de los derechos humanos”, y apuntando con su dedo a la cámara, remató, desafiante: “Con el triunfo del ‘no’, el país impedirá que el general Pinochet esté veinticinco años en el poder”.

Tras el rechazo en referéndum de las pretensiones de Pinochet de seguir en el poder (5 de octubre de 1988), Lagos, pese a su creciente popularidad, renunció a presentarse a las primarias para designar el candidato de la Concertación en las primeras elecciones presidenciales multipartidistas (14 de diciembre de 1989), en las que el democristiano Patricio Aylwin derrotó a su adversario pinochetista. En la misma fecha, Lagos se presentó a las elecciones para senador por Santiago, pero fue derrotado.

En el primer Gobierno democrático de Aylwin, que tomó posesión el 11 de marzo de 1990, Lagos fue ministro de Educación. Pese a su gestión exitosa, volvió a ser desplazado en 1994 en la carrera presidencial, ya que fue derrotado en las primarias y el candidato de la Concertación y vencedor de las elecciones fue Eduardo Frei Ruiz-Tagle, en cuyo gobierno ocupó la cartera de Obras Públicas (1995), cargo que abandonó en agosto de 1998 para preparar un nuevo asalto a la presidencia.

Presidente del país

Ricardo Lagos ganó las primarias de la Concertación, al derrotar al senador democristiano Andrés Zaldívar. Se distanció del legado de Allende, y tras una dura campaña electoral frente al candidato de la derecha, Joaquín Lavín, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales (12 diciembre de 1999), Lagos venció por estrecho margen (48 % de los votos), lo que constituyó una sorpresa. Al no obtener la mayoría absoluta requerida, disputó una segunda vuelta el 16 de enero de 2000, en la que logró el 51,3 % de los sufragios, luego de que la candidata comunista eliminada pidiera el voto para él. Tomó posesión como jefe del Estado el 11 de marzo para un mandato de seis años.

La gestión de Ricardo Lagos se caracterizó por la estabilidad política de la Concertación y una progresiva disminución del desempleo y de los más acusados desequilibrios económicos, estimulada por un ambicioso plan de inversiones públicas. Chile fue el país que mejor soportó la crisis económica que sacudió al hemisferio a principios de siglo, favorecido por los tratados de libre comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y la República de Corea, pero volvió a postergar su ingreso en el Mercado Común del Sur (Mercosur). En el exterior, preservó el statu quo, de manera que las tensiones endémicas con Bolivia, que seguía reclamando una salida al mar, culminaron en 2004, cuando el Gobierno boliviano bloqueó la venta de gas a Chile, incluso por país interpuesto.

El 13 de junio de 2000 los representantes del Gobierno, de las Fuerzas Armadas y de las organizaciones para la defensa de los derechos humanos, reunidos en la Mesa por el Diálogo, firmaron un acuerdo por el que los militares se comprometieron a facilitar información sobre los desaparecidos durante la dictadura. Durante la crisis desatada por la detención en Londres de Pinochet, su entrega a Chile y su posterior desafuero por la Corte Suprema, Lagos defendió invariablemente el respeto escrupuloso de las decisiones judiciales.

Aunque se presentaba como un hombre frío, irritable y, en su propia opinión, introvertido, no es menos cierto que fue un respetado estratega económico y que su nombre está estrechamente asociado a la recuperación de la democracia. El 28 de noviembre de 2004, en uno de los actos más emotivos de su mandato, anunció que el Estado compensaría económicamente a unas 28.000 personas que fueron víctimas de la tortura durante la dictadura y cuyas reclamaciones se consideraron legítimas por una comisión constituida al efecto.

Ricardo Lagos estuvo casado con Carmen Weber, (1961-1967) a la que conoció en la Universidad de Duke, con la que tuvo dos hijos, Ricardo y Ximena. Anulado el matrimonio, en 1971 se casó en segundas nupcias con Luisa Durán de la Fuente, que le dio una hija, Francisca. Su segunda esposa aportó a la familia otros dos hijos de un primer matrimonio, Hernán y Alejandro. Entre sus libros destacan el ya citado La concentración del poder económico (1971), resumen de su tesis doctoral; Hacia la democracia (1987) y Después de la transición (1993), que reflejan el combate contra la dictadura; y Mi idea de país (1999), que recogió su programa electoral.