Ignacio López Rayón

(Tlalpujahua, 1773 - México, 1832) Prócer de la independencia mexicana. Estudió en el Colegio de San Ildefonso de ciudad de México, donde se tituló de abogado. En 1810 se unió en Maravatío a Miguel Hidalgo, que iniciaba la revolución independentista de los territorios mexicanos del virreinato de Nueva España frente al poder colonial español, y participó en las batallas de Monte de las Cruces, Puente Calderón y Aculco.


Ignacio López Rayón

En Guadalajara, Hidalgo lo nombró secretario de Estado, y desde ese cargó luchó por la formación de un gobierno civil: publicó los decretos que suprimían la esclavitud y los impuestos, y promovió la publicación de El Despertador Americano, el principal órgano independentista.

Cuando murió Hidalgo en 1811, Ignacio López Rayón se convirtió en la primera figura del movimiento, prestigio que conservó hasta la aparición de José María Morelos. Hidalgo había proyectado el establecimiento de un congreso compuesto por representantes de todas las ciudades, villas y lugares, que dictara leyes "suaves, benéficas y acomodadas a las circunstancias de cada pueblo". En Zitácuaro, López Rayón organizó la Suprema Junta Gubernativa de América, que expidió leyes, proclamas y reglamentos. La Junta de Zitácuaro elaboró un documento titulado Elementos constitucionales, que fue el primer intento de organizar las ideas emancipadoras en un instrumento legal. Estrechamente vinculado a los preceptos de Hidalgo, el documento decretaba la abolición de la esclavitud, la igualdad de clases, la libertad de expresión y la inviolabilidad del domicilio, y constituye un antecedente de los Sentimientos de la Nación de Morelos.

En Saltillo, previendo sucesos, se le designó jefe del Ejército insurgente y recibió instrucciones para continuar la guerra. Mantuvo la posición en el cerro del Cóporo durante varios meses frente al asedio de Iturbide y Llano, pero al fin hubo de capitular y, al negarse a reconocer a la junta de Jaulilla, fue entregado a los realistas. Condenado a muerte, la sentencia quedó en suspenso, pero igualmente López Rayón hubo de permanecer en la cárcel hasta 1820. Alcanzada la Independencia, ostentó los cargos de Tesorero en San Luis de Potosí, comandante general de Jalisco y presidente del Tribunal Militar.