Antonio Maceo

(Santiago de Cuba, 1845 - Punta Brava, Cuba, 1896) Militar y patriota cubano. Hijo de padre venezolano y madre negra de humilde condición, tenía veintitrés años cuando se proclamó la República cubana con el grito de Yara en 1868.

Se alistó inmediatamente en las fuerzas independentistas junto a su padre y sus hermanos José y Justo. Su primer ascenso en las filas revolucionarias se produjo al ser nombrado ayudante de Máximo Gómez, y a partir de entonces se dio a conocer como un heroico combatiente, y fue aclamado como jefe de los insurrectos de las Villas. Participó en la guerra de los Diez Años (1868-1878) y derrotó a los españoles en numerosas ocasiones, como en la Loma de la Gallega (1871) o en la batalla de Las Guásimas (1872), tras las cuales alcanzó el rango de mayor general.

Sin embargo, poco a poco fueron produciéndose fisuras entre los independentistas, y en 1877 rechazó una oferta de alianza con Vicente García para derrocar al gobierno revolucionario; también declinó la propuesta de paz del general Martínez Campos y se negó a acatar la paz de Zanjón de 1878. Maceo continuó combatiendo y dominó toda la provincia de Oriente, hasta que el desgaste de su ejército lo obligó a exiliarse en Jamaica, desde donde siguió conspirando.

Regresó al cabo de un año para participar en el alzamiento revolucionario que marcó el inicio de la «guerra chiquita». Sofocado este nuevo intento, se refugió en Haití. En 1895, cuando estalló la revolución cubana, Maceo desembarcó en Duaba y asumió la jefatura de las fuerzas de la provincia de Santiago de Cuba.

Durante los combates mostró su valía como guerrillero y táctico militar a lo largo de toda la isla y dirigió eficazmente las operaciones de Pinar del Río. Conquistó la provincia de Oriente, invadió Camagüey, y, a finales de 1895, expulsó de La Habana al gobernador español Martínez Campos. Murió en el campo de batalla.