Biografias y Vidas
Inicio
Buscador
Índices
Monografías
Reportajes

Shirley MacLaine

(Shirley MacLean Beatty; Richmond, 1934) Actriz de cine estadounidense. Perteneciente a una familia del mundo del espectáculo, su padre fue profesor de arte dramático y su madre bailarina, actividad en la que Shirley llegó a destacar desde muy temprana edad, tras estudiar en la Escuela de Ballet de Washington. Debutó como bailarina en Broadway, y pronto se convirtió en una artista de éxito gracias a su habilidad y a una técnica depurada. Entre algunas de las comedias musicales en las que participó cabe señalar Oklahoma o Kiss me Kate, entre otras.


Shirley MacLaine

La Paramount, por medio del famoso productor Hall B. Wallis, fue quien la descubrió y le ofreció la posibilidad de dedicarse al cine. Su debut en la gran pantalla tuvo lugar a los 21 años en Pero...¿quién mató a Harry? (1955), de Alfred Hitchcock, una obra que, en tono de comedia, desarrolla una trama argumental legible y extraña al mismo tiempo, donde el espectador debe estar atento a circunstancias más profundas de lo que aparenta una primera visión. Esta primera película le sirvió para dedicarse ya casi con exclusividad al cine.

Su consagración se produjo cuando intervino, junto a David Niven y Cantinflas, en La vuelta al mundo en 80 días (1956), de Michael Anderson. La adaptación de la novela de Julio Verne tuvo un notable éxito de público, lo que sirvió para aumentar de forma decidida la fama de Shirley MacLaine en el comienzo de los que serían los mejores años de su carrera cinematográfica.

Cuando ya había rodado varias películas, Billy Wilder le dio otra importante oportunidad en El apartamento (1960), una de las mejores comedias del director, esta vez junto a Jack Lemmon. En ella se hace un análisis, nada agradable, de la sociedad urbana de los Estados Unidos y de los entresijos de las relaciones entre empresas y trabajadores. La película le vino inspirada por otra realizada en 1945 por David Lean, titulada Breve encuentro.


Con Jack Lemmon en El apartamento (1960)

En esta década de los sesenta obtuvo otro éxito importante con La calumnia (1962) de William Wyler, que protagonizó junto a Audrey Hepburn. La cinta tenía su origen en una obra teatral de la escritora Lillian Hellman, en la que dos profesoras son acusadas de lesbianismo por parte de una de sus alumnas. Años después participó en dos películas musicales en las que pudo evocar sus tiempos de bailarina: Ella y sus maridos (1965), de J. Lee Thompson, y Noches en la ciudad (1969), de Bob Fosse, ésta última de mayor calidad, pues no en vano Fosse fue un excelente coreógrafo con una especial inclinación por el baile moderno.

A principios de los setenta rodó Dos mulas y una mujer (1970), de Don Siegel, un título que si bien en un primer momento fue relativamente considerado, tuvo posteriormente revisiones que lo valoraron mejor; con Clint Eastwood como protagonista masculino, se trataba de un filme del oeste que aportaba al cine de este género elementos que procedían de los aspectos y enfoques propios de las películas que rodaba en Italia Sergio Leone, iniciador del llamado spaghetti western.

A partir de la década de los setenta la actividad cinematográfica de Shirley MacLaine se fue espaciando, aunque precisamente en este período consiguió el Oscar de la Academia a la mejor actriz por su trabajo en La fuerza del cariño (1983), de James L. Brooks. Shirley MacLaine había sido propuesta para el premio en cinco ocasiones, y terminó obteniéndolo por una buena película, aunque inferior a otras en las que había actuado.


Con Debra Winger en La fuerza del cariño (1983)

Entre 1971 y 1972 protagonizó su propia serie de televisión, "Shirley's World", en la que interpretaba el papel de una fotógrafa que viaja por todo el mundo. En 1973 viajó junto a un grupo de mujeres por China continental, y más tarde relató sus impresiones en el documental The Other Halt of the Sky: A China Memoir (1975), escrito, producido y dirigido en colaboración con Claudia Weill, y que fue propuesto para el Oscar.

En la década de los ochenta alternó su trabajo cinematográfico con su dedicación a la escritura (faceta en la que destaca la publicación de sus memorias) y al teatro, que tuvo marginado durante sus mejores años de cine. En la década de los noventa, como ha ocurrido con otros actores de Hollywood, Shirley MacLaine sufrió algunas crisis de carácter religioso, lo que le hizo, entre otras cosas, visitar España para recorrer el camino de Santiago.

Shirley MacLaine asumió con naturalidad el paso del tiempo, adaptándose a los papeles que su edad fue requiriendo. Entre sus últimas interpretaciones cabe mencionar la de Postales desde el filo (1990), que protagonizó con Meryl Streep. Dirigida por Mike Nichols, la película se basa en las relaciones entre Carrie Fisher y su madre, la actriz Debbie Reynolds, protagonista, entre otras obras, del famoso musical Cantando bajo la lluvia. En Tess y su guardaespaldas (1994), de Hugh Wilson, mantuvo un pulso interpretativo con un joven Nicolas Cage, y se demostró que ambos disponían de buenos resortes dramáticos y cómicos para salir airosos de situaciones comprometidas.

Inicio   Buscador   Índice alfabético   Recomendar sitio   Añadir a favoritos