Santos Michelena

(Maracay, 1797-Caracas, 1848) Político y diplomático venezolano. Muy joven aún, combatió para la causa independentista y fue hecho prisionero. Liberado por su corta edad, hubo de exiliarse a los Estados Unidos, donde estudió economía y derecho. En 1821 regresó a su país y participó activamente en la vida política, llegando a ser diputado y cónsul en Londres de la República de la Gran Colombia y ministro de Hacienda y Relaciones Exteriores de Venezuela (1830-1833 y 1835-1837). Desde ese cargo organizó la hacienda pública de Venezuela y firmó el tratado llamado Michelena-Pombo (1833), que solventaba los problemas fronterizos que se habían planteado tras la separación de Venezuela de la Gran Colombia. Cerró también un pacto con el Reino Unido para abolir el tráfico de esclavos. Vicepresidente de la República en 1840, en 1848 se presentó a las elecciones presidenciales, pero murió a consecuencia de una herida sufrida al irrumpir las tropas en una sesión del Congreso.


Santos Michelena

El nombre de Santos Michelena se halla vinculado especialmente a la historia del contencioso territorial entre su país y Colombia. La definición de la frontera de Venezuela con Colombia corresponde a un largo proceso que se inicia en el año de 1830, cuando Venezuela se separa de la República de Colombia o Gran Colombia. El principio que rige la territorialidad de los estados hispanoamericanos es el de uti possidetis juris; según éste, el territorio que debe poseer cada una de estas entidades, ahora independientes, es aquel que correspondía a las mismas cuando eran posesiones que integraban el imperio colonial español.

Dada la imprecisión en materia cartográfica y geográfica de muchos de los documentos oficiales de la época colonial, como las cédulas reales y las reales órdenes, se hizo difícil definir con claridad los límites entre las diferentes divisiones político-administrativas; en este caso, entre la Capitanía General de Venezuela y el Virreinato de Nueva Granada. En 1830 se iniciaron las negociaciones para llegar a un acuerdo de límites. Las personas encargadas de ello fueron Lino de Pombo por Nueva Granada y Santos Michelena por Venezuela. En 1833 ambos representantes diplomáticos llegaron a un acuerdo, que se conoce como tratado Michelena-Pombo.

El Congreso de Nueva Granada aprobó el citado acuerdo, mas no así el Congreso de Venezuela, porque se señalaba que se perdían territorios en la península de la Guajira, entre el cabo de La Vela y el cabo Chichivacoa, e igualmente el territorio de San Faustino, ubicado en la cuenca alta del río Táchira. Durante muchos años Nueva Granada insistió ante Venezuela para que se aprobara el mencionado tratado; éste fue definitivamente rechazado por Venezuela en 1842. A partir de este momento se inició una etapa de negociaciones y discusiones que no desembocaron en ningún resultado concreto. Por esta razón se convino, en 1861, poner en manos del rey de España la solución del problema, mediante un arbitraje.