Odoacro

Caudillo germano que depuso al último emperador de Roma (?, 434 - Rávena, Italia, 493). Pertenecía a la tribu germánica de los esquiros y era hijo de Edecón, consejero de Atila. En el 470 entró en Italia junto con un contingente de guerreros bárbaros al servicio del Imperio, que pronto se mostraron indisciplinados y belicosos.

Entretanto, el poder imperial era objeto de enconadas luchas que terminaron de debilitarlo: en el 476 fue Orestes quien se hizo con el poder, poniendo en el Trono de Roma a su propio hijo Rómulo Augústulo. Pero Orestes no concedió a los soldados bárbaros las tierras que reclamaban; en respuesta, Odoacro encabezó una rebelión de sus hombres, que le proclamaron rey.


Rómulo Augústulo entrega su corona a Odoacro

En aquel mismo año derrotó y ejecutó a Orestes en Pavía y depuso a Rómulo Augústulo como emperador de Occidente, sin nombrar sucesor. Las insignias imperiales fueron enviadas al emperador de Oriente, Zenón, acabando con la ficción política de poner emperadores títeres; pero más que acabar con el Imperio, Odoacro parece que pretendió reunificarlo, dando a su propio poder el sentido de una regencia sobre la parte occidental en nombre de la teórica soberanía del único emperador residente en Constantinopla (esta situación fue admitida tanto por el emperador como por el Senado romano).

Odoacro se alió con los visigodos establecidos en la Galia, iniciando un gobierno largo y pacífico sobre Italia. Pero, desde el 487, Zenón optó por romper con él y envió para derrocarle a otros pueblos germánicos: primero los rujos -a los cuales venció- y luego los ostrogodos; estos últimos le derrotaron y dieron muerte en Rávena, adueñándose de Italia su rey Teodorico.