Julio Ortiz de Zárate

(Santiago, 1885 - 1943) Pintor chileno, perteneciente a la Generación chilena de 1913, al grupo de los Diez y al Grupo Montparnasse (1923). Está considerado uno de los introductores de las modernas tendencias pictóricas europeas en su país, destacando por sus cuadros de bodegones y naturalezas muertas.

Perteneciente a una familia santiaguesa de renombre (su padre fue el compositor Eleodoro Ortiz de Zárate), Julio Ortiz de Zárate estudió en la Escuela de Minas de la capital chilena y se formó artísticamente en la Escuela de Bellas Artes de Santiago, donde tuvo como principales maestros a Pedro Lira y al español Fernando Álvarez de Sotomayor.

Aunque tradicionalmente es incluido en la Generación del 13, que tenía en la figura de Álvarez de Sotomayor su principal guía, Ortiz de Zárate pronto mostró mayores nexos de unión con propuestas más avanzadas, lo que le llevó a militar en el denominado "Grupo de los Diez" (1916), formado entre otros por Augusto Dhalmar, Manuel Magallanes, Juan Francisco González o Armando Donoso, o en la Colonia Tolstoiana, dedicada a difundir el arte entre las clases más humildes.

En 1919 realizó un primer viaje a Europa, visitando España, Bélgica y Francia. En 1922 regresó al Viejo Continente acompañado de su hermano menor Manuel; en París, conoció de cerca la obra de artistas como Miró, Picasso, Braque y Modigliani, y recibió el influjo de las principales vanguardias de la época: el cubismo y el arte abstracto.


Naturaleza muerta, de Julio Ortiz

De regreso en su país natal (1923), participó junto a los artistas Henriette Petit, Luis Vargas Rosas y José Perotti, entre otros, en el acto de fundación del Grupo Montparnasse, acontecimiento que marca el primer intento de renovación de la pintura chilena, en consonancia con las nuevas tendencias del siglo XX. Durante los años veinte fue comisionado de Bellas Artes, como responsable de la representación artística de su país en la Exposición Iberoamericana de Sevilla (1930). En 1934 fue nombrado profesor de la Escuela, de Artes Aplicadas, y desde 1939 hasta su muerte estuvo al frente del Museo Nacional de Bellas Artes.

Artista formado en la tradición académica propia del siglo XIX, la obra de Ortiz de Zárate representó no obstante uno de los primeros intentos por cuestionar las normas técnicas y el lenguaje empleado hasta entonces en la pintura de su país, hasta alcanzar una expresividad que le aleja en gran medida de sus maestros.

Sin duda, la experiencia europea resultó fundamental en la definición de su estilo: así, la contemplación de Cézanne descubrió ante sí una nueva forma de expresarse artísticamente, en la que el volumen de las formas, la psicología del color o la plasticidad de la pincelada dan una nueva dimensión al objeto representado que poco tiene que ver con la tradicional forma de representación del siglo XIX; emulando al gran artista francés, Ortiz de Zárate pintó numerosas naturalezas muertas y bodegones, además de retratos.

Cultivó con frecuencia también el arte gráfico, sobre todo aguafuertes, en los que su capacidad expresiva alcanza un tono más intenso apoyado en el juego del blanco y negro. Los Palaqueros (1916) y Autorretrato (1923) son dos de sus obras más representativas. Entre los premios recibidos por Ortiz de Zárate destacan la Tercera Medalla en pintura y Segunda en dibujo del Salón Oficial de Santiago de 1914, la Segunda Medalla del Salón de 1916, la Primera Medalla de 1933, el Premio de Honor Matte Blanco (1934), el Premio de Honor de la Exposición Conmemorativa del Centenario de San Felipe (1940) y la Medalla de Oro en la Exposición de Pintura Chilena de Buenos Aires (1940).