José Orús

Pintor español nacido en 1931. Pese a que desde su infancia se mostró interesado en la pintura, no fue hasta 1950, tras abandonar sus estudios universitarios, cuando decidió dedicarse plenamente a la pintura. Ese mismo año realizó su primera exposición en la Galería de los Siete de Valencia, con la que inauguró su carrera artística. Orús inició su producción con un breve período expresionista, marcada por las continuas alusiones oníricas a la naturaleza. Inmediatamente se decantó por la pintura no figurativa, tal y como estaba sucediendo con las vanguardias españolas de posguerra, solo que Orús afrontó la experiencia en solitario, señalando su desarrollo autodidáctico y rechazando recibir el influjo de cualquier escuela.

La crítica especializada ha dividido la obra de Orús en tres períodos, el inicial o informalista, que iría desde 1950 a 1960; un segundo período durante la década de los sesenta que se caracterizó por el estudio de los pigmentos metálicos; y un último período, de la década de 1970 en adelante, que recibe la denominación de Mundos paralelos.


Mundos paralelos, de José Orús

La década de los cincuenta supuso para Orús el acercamiento al informalismo, paralelo a la obra realizada por los pintores franceses encabezados por Jean Dubuffet. En este período destruyó el dibujo en beneficio de la materia; su técnica se cimentó sobre los pigmentos terrosos, acercándose así al informalismo francés. A lo largo de la década, la pintura de Orús fue evolucionando hacia un mayor contraste en los claroscuros y en el uso del color; aumentaron las rugosidades y fue ganando terreno el uso de pigmentos óxidos y térreos, que dieron paso a los metálicos de su etapa siguiente.

En 1955 Orús se trasladó a París, donde vivió durante diez años. Anteriormente a su traslado a París ya había comenzado a ser reconocido a nivel internacional, como lo demuestra el hecho de que fuese seleccionado para participar en la I Bienal Hispanoamericana de 1951. En 1958 organizó una exposición en la galería Fernando Fe.

En la década de 1960 Orús exhibió sus obras en los grandes certámenes internacionales. Así, en 1961 participó en la II Bienal de París; en 1964 en la XXXII Bienal de Venecia, donde logró un gran éxito; participó igualmente en el Congress Malle Fiertgaten de Berlín, Unge Sapnske Malares de Oslo, Kunstverein de Munich, Junge Spanische Maler de Viena y en la National Art Galleries of Spain de Nueva York.

El éxito que acompañó a Orús durante los años sesenta le llevó a formar parte del Movimiento Artístico del Mediterráneo y a realizar importantes exposiciones en Madrid. A partir de ese momento, Orús se convirtió en un destacado representante de la vanguardia artística española y alcanzó uno de sus mejores momentos creativos, sustentado en el concepto integrador de la "luz-color-movimiento".

El inicio de los 70 vino marcado por el uso de la luz negra. En 1970 realizó un viaje a Estados Unidos, donde experimentó con la luz negra y la idea de los "Mundos paralelos". Una importante exposición en la galería Rayndon le proporcionó reconocimiento en el país norteamericano. Los rasgos esenciales de la etapa iniciada en aquella década han perdurado hasta nuestros días.

Durante la década de 1980 los experimentos con la luz negra se acentuaron e incluyó en su obra la vibración de las masas. A lo largo de los 80, Orús mantuvo una febril actividad expositiva. En 1980 expuso en la Feria de Arte de Basilea; en 1981 en el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires; entre 1976 y 1993 realizó una serie de antológicas en la Lonja de Zaragoza. En los años siguientes realizó varias exposiciones más en París, Madrid, Valencia, y, finalmente, en 1998, una Exposición Antológica en la Sala Millares del Ministerio de Cultura.