![]() |
|
Al año siguiente, la liberación de los siervos de la gleba debía trastornar el orden social de Polonia. Orzeszkowa, en su profunda y humana comprensión, figuró entre los que la aprobaron sinceramente. El primer libro que atrajo sobre ella la atención de Polonia, Cuadro de los años de hambre, está lleno de amor y simpatía hacia los que sufren. A los desvalidos y a los oprimidos consagró su obra literaria: a los judíos perseguidos (Meir Ezofowicz), a los campesinos (Cham) y sobre todo a su patria, en obras como Argonautas, Sobre el Niemen y Gloria victis, recuerdos de la revolución del 63 publicados en vísperas de su muerte. Se ocupó también de las condiciones de la mujer en Marta y en Último amor, propugnando su redención y su emancipación. Vivió siempre en Lituania, y jamás perdió su original independencia y espontaneidad. Adscrita totalmente en la escuela positivista, consideraba, sin embargo, la realidad de las condiciones humanas para llevar a ellas una luz de amor y de esperanza. Toda Polonia celebró su jubileo literario y honró su gran espíritu a través de su obra.
|